|

Alimentación y salud intestinal

En múltiples ocasiones escuchamos que debemos comer frutas, verduras o avena por su contenido de fibra, que mejora la salud intestinal. Necesitamos saber qué alimentos contienen este nutriente y cuál es la importancia de su consumo.

En múltiples ocasiones escuchamos que debemos comer frutas, verduras o avena por su contenido de fibra, que mejora la salud intestinal. Necesitamos saber qué alimentos contienen este nutriente y cuál es la importancia de su consumo. | Fuente: Freepik

En múltiples ocasiones escuchamos que debemos comer frutas, verduras o avena por su contenido de fibra, que mejora la salud intestinal. Necesitamos saber qué alimentos contienen este nutriente y cuál es la importancia de su consumo.

La fibra ofrece múltiples beneficios como la alimentación a nuestra flora intestinal, microorganismos que viven en nuestro intestino y que nos defienden de las infecciones.

Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), en nuestro país, en el año 2017, sólo el 10.9% de la población peruana consumía la cantidad de frutas y verduras recomendadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esta cifra no cubre el requerimiento de fibra y nutrientes que nuestro cuerpo necesita.

Se debe conocer los tipos de fibra que se encuentran en los alimentos:

Soluble: Que se disuelve en agua formando geles. Brinda la sensación de saciedad y disminuye la absorción del colesterol, regula los niveles de glucosa. La encontramos en avenas, frijoles, manzanas, zanahorias, frutos cítricos, cebada, entre otros.

Insoluble: Favorece el tránsito intestinal y es esencial para prevenir el estreñimiento. La encontramos en harina de trigo integral, frutos secos, frijoles y verduras.

Al incluir este nutriente en nuestra dieta diaria mantenemos las defensas naturales activas y disminuimos el riesgo de desarrollar cáncer de colon. Al consumir alimentos ricos en fibra soluble, como el membrillo o la zanahoria, reducimos también los niveles de colesterol y azúcar en la sangre. También mantenemos un peso saludable al controlar nuestro apetito.

Debemos consumir al menos hasta 30 gramos de fibra al día. Incorporemos en nuestra dieta cereales integrales como la cebada y linaza, frutas divididas en tres porciones o unidades, verduras en dos raciones de preferencia en el almuerzo y cena, legumbres y frutos secos como las almendras o pecanas.

Para una alimentación saludable y balanceada, es necesaria una adecuada hidratación. El consumo de 8 a 10 vasos de agua al día facilitará el rol de la fibra en nuestro organismo.