Descongestionantes nasales pueden poner en riesgo la salud

Mal uso de estos fármacos puede aumentar la presión arterial y frecuencia cardíaca o generar palpitaciones (arritmia), dolor de cabeza, náuseas, desmayos
Morguefile

El uso inadecuado de los descongestionantes nasales (gotas o pastillas) resulta peligroso para las personas que padecen enfermedades crónicas, debido a que sus principales principios activos podrían aumentar su presión arterial y frecuencia cardíaca, advirtieron especialistas de la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (Digemid).

Las personas que padecen de enfermedades crónicas como diabetes, males cardiacos, hipertensión arterial, insuficiencia hepática, glaucoma o epilepsia u otras no deben usar descongestionantes por tiempo prolongado y mucho menos sin prescripción médica.

En tal sentido, detallaron que su mal uso puede aumentar la presión arterial y frecuencia cardíaca o generar palpitaciones (arritmia), dolor de cabeza, náuseas, desmayos, entre otras reacciones adversas.

“Incluso hay casos en los que los descongestionantes están contraindicados, como el de las personas con glaucoma de ángulo cerrado o enfermedades cardíacas debido a sus efectos cardiovasculares (aumento de la demanda de oxígeno, potencial arritmógeno, vasoconstricción)”, enfatizaron.

Los especialistas de la Digemid agregaron que los efectos no deseados pueden agravarse si los descongestionantes interactúan con otros medicamentos, caso los usados para el tratamiento del asma, la depresión, trastornos convulsivos y para controlar la presión sanguínea elevada.

“También debemos evitar el uso combinado de los descongestionantes y otros medicamentos que contienen fenilefrina o pseudoefedrina, pues podrían ocasionar una sobredosis y agravar el estado del paciente”, añadieron.

Recomendaciones

Los voceros de la Digemid aclararon que no todos los resfríos o gripes requieren descongestionantes, antihistamínicos y antialérgicos, u otros medicamentos, pues gran parte de estos cuadros son de origen viral en los que basta un tratamiento sintomático basado en descanso, el aumento en la ingesta de líquidos calientes, gárgaras de agua con sal, entre otros cuidados.

“En caso de ser necesarios, el uso de descongestionantes no debe superar los tres días y, de persistir el cuadro, se debe consultar a un médico”, concluyeron.