Lo que sus bebés pueden llevarse peligrosamente a la boca

Especialista advierte que cuando un niño ingiere accidentalmente un cuerpo extraño y éste se deposita en su pulmón, puede padecer neumonías repetitivas si no es atendido oportunamente.
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Desde puntas de lapiceros, silbatos pequeños, semillas, alfileres, aretes, piedras, esquirlas de huesos, piezas de juguetes, entre otros elementos, cuando un niño ingiere accidentalmente un cuerpo extraño y éste se deposita en su pulmón, puede padecer neumonías repetitivas si no es atendido oportunamente.

El jefe del Servicio de Neumología Pediátrica de este hospital, Mayer Falcón Ruiz, explicó que en algunos casos el cuerpo extraño se queda en la garganta, pero en otros llegan hasta los pulmones, lo que implica una atención más compleja.

“Cuando los elementos pequeños llegan al pulmón, se produce una obstrucción parcial o total del órgano respiratorio, por lo que el paciente repentinamente tiene tos, respira de forma complicada y el color de su rostro se vuelve morado”, mencionó.

En declaraciones a la Agencia Andina, el galeno dijo que si los niños presentan estos síntomas y no son atendidos oportunamente, podrían padecer neumonías repetitivas, lo que producirá un desgaste de sus pulmones hasta quedar inútiles.

En estos casos, comentó, se tiene que aplicar al paciente una broncoscopía flexible a través de la cual se definirá en qué lugar del pulmón está alojado el elemento extraño.

"Para esta intervención, el paciente debe estar bajo anestesia general y local para introducir la fibra óptica por sus fosas nasales hasta llegar a los pulmones. Una vez hallado el cuerpo extraño, se ingresa una pinza a través de un conducto de la fibra óptica para efectuar el retiro".

De no poder retirarse con este método, el personal médico opta por usar la broncoscopía rígida que usa el mismo procedimiento con la diferencia de que este instrumento no es flexible como la fibra óptica, por lo que es más doloroso.

“En lo que va del año, el hospital resolvió aproximadamente 15 casos de este tipo, de los cuales el 60% corresponden a niños de dos años, el 30 por ciento a menores de cinco años y el 10 por ciento pertenece a diversas edades”, refirió Falcón.

Ante esto, recomendó a los padres de familia evitar dejar solos a sus hijos pequeños cuando estén jugando, no darles juguetes pequeños ni dejar objetos cercanos que puedan llevárselo a la boca.

ANDINA