|

Resumen del año 2020: Así se vivió el año 1 de la pandemia de la COVID-19 en el mundo

El 31 de diciembre de 2019 en Wuhan se reportaron casos de un tipo de neumonía desconocida, lo que luego escaló a una pandemia que, casi un año después, superó los 73.6 millones de casos confirmados en el mundo y más de 1.6 millones de fallecidos. Estos son los hitos que marcaron el año de la COVID-19 en el mundo.

El 31 de diciembre de 2019 en Wuhan se reportaron casos de un tipo de neumonía desconocida, esto luego escaló a una pandemia que, casi un año después, superó los 73.6 millones de casos confirmados en el mundo y más de 1.6 millones de fallecidos. | Fuente: EFE

Este 2020 inició con la confirmación de 27 casos de un tipo desconocido de neumonía. Un brote epidémico que escaló rápidamente en una pandemia que tuvo impacto en todos los ámbitos de la vida humana.

El epidemiólogo Manuel Loayza, docente de posgrado de la universidad Norbert Wiener, resalta que “se han presentado pandemias que aparecen en ciudades o poblaciones concentradas, básicamente siguiendo rutas comerciales cuando van transportando o dispersando la enfermedad a regiones lejanas”. Así, por ejemplo, se tiene el caso de la peste en la Edad Media que ocasionó que la población europea pasara de 80 millones de personas a 30 millones de personas, la epidemia del cólera que se inició en el año 1817 en la India o la llamada gripe española en 1918.

“Lo importante es que tras una pandemia, el decrecimiento demográfico es palpable, al igual que la desestructuración familiar y social, con las consecuentes crisis económicas que esta trae”, afirma.

Leonid Lecca, médico epidemiólogo y director general de Socios En Salud, comenta que la Organización Mundial de la Salud “ha estimado que al menos 10% de la población mundial ya se ha contagiado de esta enfermedad, lo que equivaldría a 780 millones de personas, por lo que los datos oficiales de los casos detectados están muy lejos del impacto real”.

“La pandemia ha tenido un gran impacto en muchos sectores: en salud, sobrepasó las capacidades y colapsó los servicios hospitalarios en los países, mostrando las deficiencias en infraestructura, recursos humanos y en otros medios para afrontar esta infección. También afectó seriamente la salud mental de las personas, incrementando los niveles de preocupación y ansiedad de la población”, resalta. 

Lecca añade que además de la salud, el sector económico se vio impactado con la pandemia que “ha causado la mayor recesión de la historia mundial, pues a medida que las empresas perdían sus ingresos, el desempleo aumentó considerablemente”. 

Como resultado de las acciones de confinamiento establecidas en la mayoría de países para intentar disminuir la transmisión de la COVID-19, la educación, el transporte, las cadenas de suministros, entre otros, se han visto también seriamente afectados por la COVID-19”, resalta.

El epidemiólogo menciona que los brotes epidémicos y las pandemias son comunes desde los inicios de la civilización.

“Desde que el ser humano empezó a organizarse en sociedad, en grupo, conviviendo en un espacio o área determinada, las enfermedades infectocontagiosas tomaron protagonismo ya que muchas veces estas epidemias fueron expandiéndose, hasta incluso llegar en algunos casos a convertirse en una amenaza global, que es lo que conocemos actualmente como pandemias. Estas pandemias, en ocasiones, transformaron las sociedades en las que aparecieron y posiblemente cambiaron o tuvieron gran influencia en el curso de la historia. En cada siglo, la historia reporta diversas pandemias”, añade.

El doctor Humberto Vásquez, infectólogo de Clínica Internacional, sostiene que en la historia de la humanidad han aparecido epidemias en diferentes épocas y “probablemente más en la prehistoria, de las cuáles no tenemos información”.

“En la literatura reciente, tenemos descripciones de epidemias como de peste bubónica en ‘El Decameron’ de Boccacio en 1347; ‘El año de la peste’ de Daniel Defoe, que es el mismo autor de ‘Robinson Crusoe’ en 1665; ‘La peste’ de Albert Camus en la década de 1940. También en nuestro tuvimos casos de peste en las primeras décadas de 1900, epidemias de fiebre amarilla, de cólera, de malaria, etc.”, menciona.

El especialista resalta que no debemos olvidar que tenemos actualmente endemias de tuberculosis y VIH.

La pandemia actual ha impactado en la atención del servicio de salud incrementando mortalidad por otras causas no atendidas o poco atendidas hasta la fecha. El impacto sobre la economía mundial es intenso: gran desocupación, cierre de empresas, hambre, empobrecimiento masivo lo cual genera muchos trastornos mentales principalmente angustia y depresión”, agrega.

Los especialistas comentan que el transporte aéreo, que permite llegar de un continente a otro en solo unas horas, facilitó la propagación del nuevo coronavirus a lo largo del globo. | Fuente: AFP

PROPAGACIÓN FAVORECIDA POR LA GLOBALIZACIÓN

Loayza explica que al ser un virus nuevo, la población entera es susceptible al SARS CoV-2. Además, que siendo “la tasa de contagio muy alta debido a la transmisión por gotitas de secreción respiratoria que pueden encontrarse entre las manos, superficies, entre otras”.

“Cuando una infección por un nuevo virus ocurre, la mortalidad en la población afectada puede ser altísima, ya que dependerá de dos factores principales: el estímulo lógico del paciente y la virulencia del virus. Asimismo, considera que actualmente tenemos medios masivos de movilización como transportes aéreos, terrestres y marítimos, con lo cual las enfermedades pueden transmitirse rápidamente por personas contagiadas, que a través de la globalización logran estar en diversas ciudades de diversos continentes en pocas horas y, por ende, sea el inicio de casos índices en las poblaciones susceptibles a partir de casos asíntomáticos o que manifiestan la enfermedad”, afirma.

Lecca relaciona a la expansión de la pandemia a dos factores importantes: primero, la alta capacidad de contagio del virus (algo propio de este nuevo coronavirus), “que cada día se sabe se debe a estructuras internas propias del SARS CoV- 2 y que incrementan su velocidad de propagación”.

El segundo factor es el resultado de la economía globalizada, “antes, más o menos las regiones y continentes del mundo estaban separados, pero ahora con el tránsito sobre todo aéreo, miles de personas pueden movilizarse a cualquier lugar del mundo, llevando consigo también potenciales enfermedades y ayudando muchas veces a su propagación exponencial tal como ocurrió con la COVID-19”.

Vásquez resalta que la rápida expansión de la COVID-19 “tiene que ver con su altísima infección, es decir, su gran facilidad para transmitirse de persona a persona mediante el contacto con superficies y gotitas respiratorias”. Además, sostiene que tiene mucho que ver la facilidad de transporte, principalmente aéreo, que permite movilizar miles de personas de un continente a otro en pocas horas.

VACUNAS EN 10 MESES

Loayza menciona que “la rápida identificación antigénica del virus SARS CoV-2 y la nuevas tecnologías de biología molecular han logrado iniciar una rápida carrera en la fabricación de vacunas que permitan generar la inmunidad a las personas susceptibles”. Todo un hito en la salud pública.

“Antes se demoraban aproximadamente 4 años en generar una vacuna. Poner en marcha la producción de vacunas no solo es caro, sino suele ser lento debido al tema logístico. Sin embargo, actualmente se está abordando con un enfoque para que estos desafíos se puedan mejorar a través del proceso de intensificación de procesos que son técnicas de producción concebida para reducir el tiempo y el espacio necesarios para la fabricación de vacunas. A la vez, se reduce la complejidad de los procesos, así como se abaratan los costos y se da acceso equitativo a la población mundial”, sostiene.

Lecca resalta que partiendo que antes de la pandemia de la COVID-19, desarrollar una vacuna tomaba muchos años, “tener en 11 meses, dos vacunas contra el SARS CoV-2 de ARN mensajero de Pfizer/ BioNtech y Moderna, es realmente un cambio de juego y una buena noticia para el mundo”.

“Recordemos que, por ejemplo, se necesitaron 15 años para desarrollar una vacuna contra el virus del Papiloma Humano que causa 6 tipos de cáncer o 15 años también para contar con una vacuna contra el rotavirus, que causa un cuadro de diarrea grave. Esto también se ha logrado haciendo cambios importantes en el proceso de desarrollo de las vacunas: en el caso de la vacuna de Pfizer y Moderna, se empleó el ARN mensajero, que es más rápido y relativamente más fácil de desarrollar en el laboratorio”, menciona.

Lecca agrega que otro factor importante fue que se llevó a cabo un rápido reclutamiento de los pacientes en los ensayos clínicos, en los estudios de investigación para probar las vacunas.

Las compañías farmacéuticas desarrollaron un proceso conocido como fabricación en riesgo, lo que significa que aseguraron una infraestructura adecuada para la producción de las vacunas, sin saber que estas vacunas serian eficaces o seguras, pero con ello ganaron muchos meses del proceso normal de producción de una vacuna” añade.

Vásquez sostiene que es muy importante que hayan más de 40 laboratorios especializados para elaboración de vacunas, una competencia entre potencias económicas.

Si bien antes para elaborar vacunas se necesitaba de décadas, de ahora en adelante la tecnología permitirá elaborar otras vacunas con tecnología desarrollada por ingeniería genética. Es cierto que las vacunas se están aprobando en fase 3 acortada, pero en un contexto de emergencia mundial los estudios continuarán. El balance riesgo- beneficio es superior a solo dar sintomáticos o productos sin base científica”, finaliza.


Uno de los hitos más importantes en el 2020, fue la creación y aprobación de emergencia de vacunas contra la COVID-19. Sin embargo, la vacuna no es el fin de la pandemia del nuevo coronavirus, aún conviviremos con el virus por algún tiempo más. | Fuente: AFP

CRONOLOGÍA COVID-19 EN EL MUNDO

DICIEMBRE 2019

El 31 de diciembre de 2019, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recibió el reporte de que 27 trabajadores del Mercado de Mariscos de la ciudad de Wuhan en China era afectadas de una neumonía de causa desconocida. 

Si bien ese es el primer reporte oficial que se tenía sobre la enfermedad que luego llamaríamos COVID-19, estudios posteriores concluyeron que el virus estaba transitando en Asia y Europa entre octubre y noviembre.

Un estudio publicado por The Lancet el 24 de enero de 2020, mencionó que el caso más antiguo que tenían de los pacientes hospitalizados analizados en Wuhan era un hombre que presentó síntomas desde el 1 de diciembre. Otro reporte del 4 de mayo de 2020 mencionaba que el médico Yves Cohen, a cargo de las áreas de cuidados intensivos de los hospitales Avicenne y Jean Verdier de Francia, atendió el 27 de diciembre a un hombre con COVID-19 positivo.

ENERO 2020

El primer día del 2020, las autoridades chinas cerraron temporalmente el mercado de mariscos de Wuhan para limpiar y desinfectar, al ser considerado la fuente del brote de los primeros 27 casos. En ese momento el virus era denominado 2019-nCoV, un nuevo tipo de coronavirus.

El 6 de enero, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de los Estados Unidos publicaron una alerta para los que viajaban hacia Wuhan que consistía en recomendaciones de lavado constante de manos, no visita a mercados de venta de animales y evitar el contacto con ellos.

El 10 de enero, investigadores de la Universidad de Fundan en Shanghái hicieron pública la secuencia genética del nuevo coronavirus, determinando que era de la misma familia del que provocó el SARS años atrás.

El 13 de enero se dio anunció el primer caso de esta infección por 2019-nCoV en Tailandia. El 15 de enero la OMS hizo público un protocolo para el diagnóstico de la enfermedad.

El 21 de enero, la OMS convocó al Comité de Emergencia para determinar el riesgo a la salud pública en que consistía este brote epidémico. Ese mismo día, Estados Unidos confirma su primer caso de contagio, siendo el primero país de América en presentar casos.

El 24 de enero, Francia confirmó sus primeros dos casos de contagio del nuevo coronavirus, los primeros en Europa. Un día después, Australia confirmaba sus primeros cuatro casos, el primer país en Oceanía.

FEBRERO 2020

El 3 de febrero se anunció que en Wuhan, la primera ciudad que informó del brote, se había culminado la construcción del hospital Huoshenshan para tratar exclusivamente pacientes infectados.

El 11 de febrero se da el nombre oficial de la enfermedad: COVID-19 (Coronavirus Disease 2019, en sus siglas en inglés). 

El 15 de febrero, se confirma la muerte de un hombre de 80 años por COVID-19 en París, siendo la primera muerte registrada en Europa. Cinco días después, Corea del Sur también confirma su primer fallecimiento por el nuevo coronavirus.

El 25 de febrero, el Ministerio de Salud de Brasil confirmó el primer caso de COVID-19 en el país latinoamericano. Dos días después es el turno de México.

El 29 de febrero, se confirma el primer fallecido en Estados Unidos a causa de la COVID-19.

MARZO 2020

El 6 de marzo, el Perú confirma su primer caso de infección por nuevo coronavirus. 

El 9 de marzo, Italia inicia su aislamiento total por el nuevo coronavirus, así como otras medidas de contención del virus. En España, se anuncia el cierre de colegios.

El 11 de marzo, la OMS declara como pandemia a la crisis sanitaria por la COVID-19. 

En una conferencia del 13 de marzo, Tedros A. Ghebreyesus, director de la OMS, dijo que “Europa se ha convertido ahora en el epicentro del COVID-19” por el número de casos activos y fallecidos reportados.

El 18 de marzo, la OMS inicia el ensayo clínico Solidarity en busca de tratamientos eficaces y seguros contra la COVID-19.

ABRIL 2020

El 2 de abril el mundo supera el millón de personas infectadas con el virus, incluyendo a las personas que han sido reportadas recuperadas y fallecidos. Solo 13 días después, se llegó a la cifra de dos millones de infectados a nivel mundial y más de 130 mil fallecidos.

El 28 de abril, Estados Unidos alcanza el millón de casos confirmados.

MAYO 2020

El 9 de mayo, y con los números incrementándose rápidamente, el mundo supera los cuatro millones de confirmados.

El 21 de mayo, cinco millones de personas estaban infectadas con virus del SARS CoV-2, los fallecidos superan los 345 mil y los recuperados alcanzan casi los 2 millones de personas.

JUNIO 2020

Con el rápido incremento de las cifras de contagio, se pasa de seis millones el 1 de junio a siete millones el 7 de junio, un millón de infectados en seis días.

El 20 de junio, Brasil supera el millón de casos positivos.

El 25 de junio, en China, se da la autorización de emergencia para la aplicación de la vacuna Ad5-nCo contra la COVID-19, creada por el Instituto Científico Militar y CanSino Biologics, para la inmunización de miembros de las Fuerzas Armadas de China durante un año.

JULIO 2020

Las cifras continúan incrementándose, superando los 12 millones de contagiados en el mundo. El 12 de junio, México supera a Italia en el número de fallecidos y se convierte en el cuarto país con más fallecimientos por COVID-19 en el mundo.

El 15 de julio, el mecanismo COVAX logra el compromiso de más de 150 países, entre ellos el Perú para garantizar el acceso a las vacunas contra la COVID-19.

AGOSTO 2020

El 12 de agosto, la OMS publicó algunas recomendaciones para tratar pacientes sospechosos o confirmados de COVID—19 en la casa.

SETIEMBRE 2020

El 27 de setiembre, el mundo superó el millón de fallecido a causa de la COVID-19.

En este mes, se reportaron dos casos documentados de reinserción del nuevo coronavirus. Uno en Estados Unidos y otro en Hong Kong, con casos que van de cuadro leves a graves. 

OCTUBRE 2020

El 2 de octubre, Donald Trump da positivo al nuevo coronavirus y se convierte en el quinto presidente de América en ser infectado con el virus.

Para el 20 de octubre se superan los 40 millones de contagios a nivel mundial.

NOVIEMBRE 2020

El 9 de noviembre, el laboratorio Pfizer anunció en un comunicado de prensa que su candidata a vacuna tenía 90% de efectividad para prevenir el nuevo coronavirus. Hallazgos posteriores referían que la efectividad era de 95%.

El 16 de noviembre, el laboratorio Moderna anuncia que su vacuna tiene una efectividad del 95%.

El 20 de noviembre, Pfizer solicitó la autorización de emergencia a la FDA de Estados Unidos. El 30 de noviembre, Moderna hizo lo mismo.

El 23 de noviembre, Oxford/ AstraZeneca informó que su vacuna tiene una efectividad entre el 62% y 90%.

A fines de noviembre, Reino Unido se convirtió en el primer país occidental en aprobar la aplicación de la vacuna contra la COVID-19. 

Rusia comenzó a administrar su candidata a vacuna Sputnik V.

DICIEMBRE 2020

El 8 de diciembre se inició el programa de vacunación masiva contra el nuevo coronavirus en Reino Unido.

Margaret Keenan, de 90 años y hospitalizada en Coventry (centro de Inglaterra) fue la primera paciente del mundo en recibir la vacuna.

William Bill Shakespeare, un hombre de 81 años de la localidad de Warwichshire, Reino Unido, fue la segunda persona en el mundo en recibir la primera dosis de dicha vacuna.

Una semana antes de iniciarse las fiestas navideñas, se reportó la aparición de una variante del coronavirus, más contagiosa, pero no más letal ni que ocasione cuadros más severos de la enfermedad, según la información que se tiene hasta el momento. Una semana después, el ministro de Sanidad británico Matt Hancock anunció que se detectó una segunda variante "aún más contagiosa" que la que se informó la semana pasada, esta vez en Sudáfrica.

Esta versión del SARS-CoV-2, ligada a personas que han viajado al Reino Unido desde Sudáfrica, es "muy preocupante" porque sería incluso más contagiosa y parece contener más mutaciones que la que ha comenzado a extenderse con rapidez en el sur de Inglaterra.

 


NUESTROS PODCASTS

Escucha aquí todo nuestro gran resumen del año 2020