Las bacterias intrahospitalarias más comunes se combaten con el lavado de manos

Los pacientes contraen enfermedades como la meningitis y la neumonía en los hospitales que albergan a estos gérmenes.

Las bacterias intrahospitalarias se contraen en los centros de salud y ponen en riesgo la recuperación de los pacientes. La mejor manera de combatir las infecciones es lavarse las manos y cambiarse de ropa todos los días.

Algunos de los gérmenes más comunes son: el meningococo, bacteria de la meningitis, el haemophilus(meningitis), el klebsiella(neumonía agresiva), la pneumoniae(neumonía), la pseudomona(bajas defensas) y el acinetobacter(septicemia). De esta última, se han presentado más casos recientemente.

Según el médico infectólogo Eduardo Gotuzzo, el uso prolongado de tubos respiradores o de catéteres y la falta de aseo de manos son condiciones de riesgo para contraer estas bacterias.

“Las enfermedades se transmiten cuando el personal de limpieza no se lava las manos”, afirma.

“Muchas veces las enfermeras(os) e internas(os) no tienen el aseo indicado por el apuro de atender a los pacientes. Tampoco tienen el uniforme médico adecuado”, asegura el internista Juan Carlos Benítez.

Hay enfermos que cuentan con un sistema inmunológico debilitado o tienen bajas sus defensas, por ejemplo los que se someten a quimioterapia. En ellos, aumenta el riesgo de adquirir hongos como la histoplasmosis o el aspergillus.

En general, el contraer enfermedades por bacterias intrahospitalarias hace que los internados pasen más tiempo en el centro de salud. De igual modo, incrementa el costo de hospitalización y la recuperación es más lenta.

 

“En todos los hospitales del mundo se tiene un 3% de probabilidades de contaminación de alguna bacteria intrahospitalaria”, señala Gotuzzo.

Cada enfermedad tiene su forma de prevención. Por ejemplo, los familiares y médicos de pacientes con ébola deben vestirse con trajes blancos especiales. En otros casos, es recomendable el uso de máscaras y guantes.

“Los enfermos de leucemia se cuidan de ingerir alimentos fríos y toman líquidos hervidos”, comenta el experto.

En los centros médicos, existen comités presididos por especialistas en enfermedades infecciosas que regulan el incremento de pacientes contagiados. Hay circunstancias donde los enfermos pasan más horas en el cuarto de operaciones. El comité evalúa estos casos.

Existen ambientes en centros de salud de escasos recursos que no tienen buena ventilación. Los gérmenes aprovechan esta condición para infectar. “Se abre una caja de Pandora. En lugares con malas condiciones para los pacientes, el enfermo puede contagiarse, por ejemplo, de una peritonitis, una enfermedad que produce mucho pus. Este llega a contaminar toda el área”, comenta.

Personal altamente capacitado combate las infecciones intrahospitalarias. Usualmente, visten un uniforme de rápido recambio y son estrictos con los tiempos exactos de medicación. Por ejemplo, un catéter no puede colocarse más de 3 o 5 días.

La forma más simple de prevenir estas enfermedades es el lavado de manos. En el caso de los familiares de los pacientes, los expertos recomiendan el cambio de ropa todos los días y en cada visita. Si es posible, usar agua caliente en los baños diarios.

 

Por su parte, los médicos deben utilizar jabones especiales conocidos por el personal como soluciones bacteriostáticas cuyas máquinas dispensadoras se accionan con el pie y no con la mano. Estos se encuentran fuera de las salas de operaciones.

La preocupación más grande de los infectólogos  es la resistencia a los antibióticos. Por ejemplo, para combatir la bacteria intrahospitalaria llamada pseudomona el paciente necesita comprar un antibiótico llamado Carbapenem. “Este medicamento es sumamente costoso. Una ampolla cuesta entre 80 y 100 soles. En promedio, se coloca al paciente entre una y dos ampollas al día durante 10 días”, finaliza Gotuzzo.