Los incendios forestales se propagan con mayor facilidad cuando hay altas temperaturas, fuertes vientos y falta de lluvias.
Los incendios forestales se propagan con mayor facilidad cuando hay altas temperaturas, fuertes vientos y falta de lluvias. | Fuente: Andina

¿Sabías que el Perú se ubica en el segundo lugar de los países con mayor superficie de bosques naturales en Sudamérica? Más de 72 millones de hectáreas del territorio peruano están cubiertas de bosques, lo que nos convierte en un país con una gran diversidad de especies de flora y fauna silvestre, según el informe “Evaluación de los recursos forestales mundiales 2020” de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

No obstante, en los últimos años, la presencia de incendios en áreas cubiertas de vegetación se ha incrementado y vienen causando daños a nivel ecológico, económico y social. Estos eventos llamados “incendios forestales” se propagan con mucha rapidez y generan pérdidas graves, empezando por la destrucción de la vegetación, el daño a la fauna silvestre y la contaminación del aire y el agua. Además, afectan a la economía de muchas personas al perderse suelos que se usan para actividades económicas como la agricultura y la ganadería.

En el 2020 se registraron más de 14 mil eventos de incendios forestales, según SERFOR. En el caso del 2021, la cantidad de incendios aún está en evaluación, pero se estima que se habrían perdido casi 200,000 hectáreas producto de estos siniestros.

Durante un incendio forestal no solo el fuego es peligroso para la integridad de las personas expuestas; sino también el humo, las cenizas y los gases tóxicos que se desprenden y pueden acarrear problemas como ataques de asma, dolores de cabeza, daños a las vías respiratorias y, en el peor de los casos, pérdidas humanas.

¿Cómo se origina un incendio forestal?

Un incendio forestal puede producirse en cualquier momento, siempre y cuando existan las tres condiciones para que se propague: combustible, oxígeno y una fuente de calor. En el caso de los bosques, algunos elementos de la naturaleza –como los árboles y la maleza– pueden resultar altamente combustibles al sumarse a condiciones climáticas como las altas temperaturas y los vientos fuertes.

En nuestro país, los incendios forestales son más comunes entre los meses de ausencia de lluvia, en los Andes y Amazonía son comunes entre los meses de julio a diciembre, mientras que en la costa norte son comunes en los meses de enero a marzo, según INDECI. En la actualidad, el aumento de las temperaturas como consecuencia del cambio climático y la larga duración de los periodos secos no solo desencadenan el desastre, sino que dificultan su extinción.

Por otro lado, las personas también pueden causar incendios forestales con actividades como la quema agrícola, que suelen realizarse para deshacerse de restos vegetales y preparar el suelo para nuevos cultivos. Aunque, esta práctica en realidad no estimula el crecimiento, sino que reduce la retención de agua y la fertilidad del suelo entre 25% y 30%, según la Organización de la Naciones Unidas.

Por otra parte, descuidos como tirar cigarrillos encendido sobre la vegetación, abandonar fogatas sin apagarlas totalmente y dejar objetos de vidrio expuestos al sol pueden poner en peligro nuestros recursos.

Las consecuencias de los incendios forestales son muy negativas para los recursos forestales y de fauna silvestre e incluso para los cultivos agrícolas.
Las consecuencias de los incendios forestales son muy negativas para los recursos forestales y de fauna silvestre e incluso para los cultivos agrícolas. | Fuente: Andina

¿Qué debes hacer si estás expuesto a un incendio forestal?

Si vives cerca a zonas con vegetación, es importante que junto a tu familia y comunidad se preparen para actuar ante un incendio forestal. Recuerda estar alerta a las altas temperaturas y periodos de clima seco.

Elabora un Plan de Emergencia y ten lista una mochila para emergencias, pues en el caso de los incendios forestales puede ser necesario evacuar tu vivienda para protegerte de las llamas y los gases tóxicos. Además, ubica rutas de evacuación y zonas seguras para ponerte a salvo.

La organización en comunidad también es fundamental para actuar rápido. En este sentido, establezcan un medio de comunicación que permita dar la alerta sobre el posible inicio de un incendio forestal y participen activamente en simulacros donde puedan aprender más sobre cómo evacuar y apoyar en las labores de prevención, control, lucha y extinción del fuego.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), si te encuentras cerca de un incendio forestal sigue estos pasos:

  • Colabora con las autoridades encargadas de controlar los incendios forestales (indicando, por ejemplo, cuáles son las rutas rápidas para llegar al lugar del incendio) y sigue sus instrucciones.
  • Por ningún motivo intervengas en un incendio forestal si no cuentas con el entrenamiento y equipo de protección adecuado.
  • No te quedes a grabar videos o tomar fotos en el lugar del incendio.
  • Si las autoridades lo disponen, evacúa hacia zonas seguras, lejos del fuego y en dirección opuesta al humo. Lleva tu mochila de emergencias.
  • Evacúa con mascarilla y lentes para proteger nariz, boca y ojos; y apoya a quien lo requiera.
  • Recuerda que las mascotas son parte de tu familia, así que no las olvides al evacuar.
  • Nunca intentes cruzar las llamas ni camines por superficies calientes.

Si manejas un vehículo y cruzas un sector con humo:

  • Reduce la velocidad o espera a que el humo se disipe para continuar.
  • No manejes si hay humo denso.
  • Mantén siempre las luces encendidas.
  • Pon especial cuidado de no atropellar a personas o animales silvestres o al ganado que estén evacuando o huyendo de la zona del incendio.

No olvides que después del evento, no debes regresar al lugar salvo que las autoridades lo autoricen, ya que el incendio puede reactivarse.