Una motocicleta eléctrica estuvo muy cerca de reemplazar un rover lunar. | Fuente: Nasa History Office

Durante los procedimientos de la misión Apolo 15, la NASA presentaba un método de transporte que marcaría la historia de investigación espacial. Se trata del “Lunar Roving Vehicle”, el cual se convertiría en el primer vehículo que sería conducido por los astronautas en la superficie de la Luna.

En la década de los sesenta, la NASA trabajó en conjunto con Boeing, General Motors, Grumman y Lockheed para crear un diseño que trasladara a los tripulantes de forma más rápida que ir caminando: así se dio inicio a la fabricación del rover. Sin embargo, una serie de decisiones pudo llevar a una motocicleta eléctrica a convertirse en el transporte indicado para la misión.

El plan B del programa espacial consistía en una vehículo parecido motocicleta, debido a que —según Oficina de Historia de la NASA —se necesitaba experimentar con un método alternativo en vista de que Boeing y GM tardarían un poco más de tiempo en entregar el rover lunar. Si bien el diseño se acercaba a una motocicleta, en realidad era descrito como un scooter eléctrico.

A finales de 1969, iniciaron las pruebas con el primer prototipo y se dieron a bordo de una aeronave de gravedad (KC-135 Vomit Comet), la cual también era utilizada para entrenamientos de astronautas. A través de Twitter, la NASA History Office compartió las fotografías de los primeros experimentos con la motocicleta eléctrica.

¿POR QUÉ CONTINUARON CON EL ROVER?

Si bien se trataba de un diseño más simple, no fue más allá de la etapa de prototipo. La motocicleta eléctrica contaba con un marco básico, una batería ubicada en la zona central, un motor en la parte trasera y pesaba 40 kilogramos. Las ruedas de metal eran de diferentes tamaños, y estaban recubiertas de una malla que les permitiría recorrer la superficie lunar.

No existen demasiados detalles sobre el proyecto, pero según recoge la revista American Motorcycle Association News, el motor eléctrico era de 58 CV y estaba acoplado a una batería de 58 CV. De esta manera, el modelo podía alcanzar velocidades de hasta 11 km/h. El avance más importante del prototipo fue su sistema de refrigeración, ya que se usó casi dos kilos de cera de abeja como una forma de apagar la batería y evitar el sobrecalentamiento.

Por otro lado, la NASA insistía en la idea de un transporte para más de un tripulante, y la moto no sería útil por la seguridad de la misión. No podían enviar un astronauta a la vez, y finalmente la motocicleta eléctrica quedó descartada para ser el vehículo oficial, siendo superada por el “Lunar Roving Vehicle” en detalles técnicos.

El primer rover lunar fue utilizado en los años 1971 y 1972 durante las misiones Apolo 15, 16 y 17. En esa misma línea, no se volvió a experimentar con el prototipo —o más de estos— de la motocicleta eléctrica de la NASA que sería conducida en la Luna, solo forma parte de la historia de la exploración espacial.

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