Gustavo Rodríguez y sus tres hijas
Gustavo Rodríguez lanzó el podcast "Machista con hijas", en el que explora cómo criar a tres mujeres en un país machista. | Fuente: Difusión

Autoritarios y ausentes, violentos y tóxicos, lejanos e inabordables... existe en la literatura un prototipo de padre que ha inspirado numerosos títulos, escritos por hijos creadores que debieron padecerlos y enfrentar sus desavenencias, como fue el caso de Hermann Kafka, padre de Franz Kafka, cuya crianza fustigante produjo en el escritor praguense una resistencia al autoritarismo a través de su escritura.

Pero también hay papás bondadosos, comprensivos, cariñosos, cercanos, capaces de abrazar otros comportamientos con el fin de darle lo mejor a sus hijos. Es el caso, según recordó el escritor Gustavo Rodríguez para RPP Noticias, de Jean Valjean, el protagonista de "Los miserables" de Víctor Hugo, que cuida de la pequeña Cosette después de que su madre, una prostituta llamada Fantine, le pidiera hacerse cargo de ella.

"No es padre biológico y, sin embargo, vuelca toda su vida a proteger a una niña. Quizá tenga que ver con que soy padre de hijas mujeres, pero ese es el personaje que más me conmovió. Tal vez porque es la antítesis del padre literario que solemos tener sobre nuestras cabezas siempre", señaló el autor de "Madrugada".

Rodríguez se preguntó si acaso el libro más influyente de Occidente —la Biblia, es decir—, "que tiene como personaje principal a un padre que todo lo puede, autoritario, castigador, poco magnánimo", no habrá "formado también paternidades a lo largo de nuestra historia" sin que lo notemos. "Es un relato fundacional muy fuerte que podemos ver incluso hoy en los Simpson y no deja espacio para la feminidad", ensayó.

Machismo y paternidad parecen componer una receta común en la producción literaria de distintos países. Y en el Perú, Ernesto Vargas, el papá de Mario Vargas Llosa que el Nobel retrata en "El pez en el agua", es un ejemplo de fervorosa adhesión a las normas de una sociedad heteropatriarcal. Aunque en la otra cara de la moneda, también valga convocar al padre descrito por José María Arguedas en "Los ríos profundos", que a pesar de su ausencia no resulta castrador.

"Quizá la combinación de padre autoritario y padre amoroso esté en la reciente novela de Renato Cisneros ['La distancia que nos separa']. Y, probablemente, a esa combinación fascinante se deba parte de su éxito: ahí conviven ambas pulsiones de paternidad", sostuvo Gustavo Rodríguez en alusión al libro que Cisneros dedicó a la memoria de su papá, el general Luis Federico Cisneros Vizquerra, apodado como 'El Gaucho'.

El machista en redención

Hablar de padres implica una obligada referencia a los hijos, quienes en un momento de sus vidas —la adolescencia, por lo general— optan por romper el molde del que vienen. Un parricidio simbólico que, como apuntó Gustavo Rodríguez, resulta "totalmente necesario". No se puede hacer tortilla sin romper los huevos, dice la expresión.

"El amor al padre tiene aristas dolorosas, sobre todo en una sociedad donde es la mujer la que saca adelante a las familias", argumentó el escritor, quien además reconoció que en su obra literaria, conformada por títulos como "La furia de Aquiles", "La risa de tu madre", "Cocinero en su tinta", "República de La Papaya", entre otros, "hay mucho de reclamo" por parte de los hijos.

El mismo Rodríguez, nacido en el siglo XX, criado solo con hombres y educado en un colegio católico, bajo "una cultura machista de generaciones", se reafirmó como "un machista en constante redención", que se sabe parte del problema, pero se esfuerza por deponer sus actitudes negativas. El padre deconstruido, que dirían en redes sociales. 

"Es imposible negar que tengo una carga grande de machismo y que aparece de vez en cuando (cada vez menos, afortunadamente), pero que empezó a ser desdibujada en el momento que tuve a mi primera hija. Después llegó la segunda, la tercera, y a cierta edad uno se da cuenta de muchas taras que carga", explicó.

Gustavo Rodríguez
Tras la publicación de "Madrugada", Gustavo Rodríguez prepara el lanzamiento de su próxima novela "30 kilómetros a la medianoche". | Fuente: Difusión

De la novela al podcast

Hace dos años, Gustavo Rodríguez escribió una novela titulada "30 kilómetros a la medianoche", todavía a la espera de su publicación. La historia está protagonizada por un alter ego del escritor, que una noche debe escapar de un matrimonio en las afueras de Lima para irse a un hospital donde se encuentra su hija, a quien algo grave le acaba de ocurrir.

"Mientras escribía esa novela, tuve que hacer un recorrido por mis emociones al ser padre de hijas que viven en un país machista. Todas esas reflexiones que iba teniendo se quedaron flotando en un lado B de ese libro. Y cuando la plataforma Podimo me eligió para aportar contenido, saltó eso", contó.

El resultado es su podcast "Machista con hijas", en el que a lo largo de diez capítulos un padre de familia narra los "aprendizajes y desaprendizajes" de criar a tres mujeres que ponen a prueba su machismo a través de diversas situaciones: desde el uso de anticonceptivos y las minifaldas, hasta la aparición de temas menos amables como el aborto.

"Lo que le da brillo a mi podcast es el hecho de que mis hijas intervienen, añadiéndole franqueza, corrección a lo que pueda decir e instalando la sensación de que una familia llega a vivir más en armonía en la medida que sus miembros no tienen miedo de decirse las cosas", dijo.

Si la literatura ofrece a los lectores una disposición por mirar el mundo desde otra orilla, "Machista con hijas" busca explorar con ávida curiosidad y desde una perspectiva franca el mundo femenino, a veces tan incierto para los padres del ayer.