Fletes
La actual coyuntura hace que los pedidos de carga se pidan con doble anticipación. | Fuente: Andina

El año pasado los costos de los fletes marítimos se elevaron considerablemente debido a problemas logísticos generados en medio de la reactivación económica, y la actual coyuntura no daría una pronta solución a este problema.

Hasta hace unos meses los fletes habían llegado hasta subir a US$ 14,000, cuando antes de la pandemia el precio era de aproximadamente US$ 2,000.

Ahora los precios de los fletes subieron alrededor de 20% a consecuencia del conflicto entre Rusia y Ucrania, advierte el operador logístico Dinet.

"Los fletes aumentan en 20% y a partir de abril el impacto será más evidente", comentó Jorge Vidalon, subgerente de Comercio Exterior de Dinet, al diario Gestión.

Este sobrecosto de fletes se trasladaría al precio final de los productos que pagan los consumidores en el segundo trimestre del año, es decir, entre abril y junio del 2022.

Además, indicó que la coyuntura obliga a que las compañías modifiquen su calendario anual de compras.

"La carga debe pedirse con doble anticipación y será necesario hacer acuerdos con los proveedores internacionales para que se consideren ciertas variables, porque el flete podría dispararse aún más", señaló.

Vidalon explicó que pese a que la mayoría de productos importados al Perú no provienen de Rusia, los fletes suben debido a que las rutas están comprometidas, especialmente las de Europa y Sudamérica.

Otro problema que enfrentan los importadores es el rebote de la pandemia de COVID-19 en China, que ha generado el cierre de puertos y derivará en un retraso de mercadería.

"De modo que los importadores podrían quedarse incluso sin stock", precisó.

Cabe mencionar que cerca del 50% de las importaciones provienen de China, por lo cual están evaluando a India como una alternativa, pues tienen una mano de obra similar.

También indicó que ante esta situación algunos importadores están asumiendo el riesgo y trasladan su carga en las bodegas de las embarcaciones, lo cual resulta más barato, pero más complejo en el proceso de descarga y podría implicar un daño al producto por una mala manipulación.