Impuesto
Según indican, el G7 plantea de un impuesto corporativo mínimo de al menos un 15% a nivel mundial. | Fuente: Reuters

El G7, conformado por los países más ricos del mundo, alcanzaron un acuerdo que establecerá un impuesto mínimo global a las empresas multinacionales de al menos el 15%.

La medida tiene como fin luchas contra la evasión fiscal, frenando que países ofrezcan descuentos al impuesto de sociedades, pues esto provoca que muchas compañías muevan sus sedes hacia paraísos fiscales o territorios con muy baja tributación con el objetivo de pagar menos o incluso nada.

Además, se haría que las empresas paguen en los países donde hacen negocios, independientemente si sus sedes se encuentran ahí.

"El acuerdo del G7 deberá ser confirmado en el G20 de julio, y luego negociado de forma aún más extensa bajo la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos). Todavía hay mucho trabajo por hacer antes de que se aplique cualquier decisión definitiva", precisa Gilles Möec, economista jefe de la empresa de gestión de inversiones Axa Investment Managers (Axa IM).

Pero, ¿qué efectos podría tener esto en América Latina?

"La existencia de este impuesto mínimo global puede frenar la carrera fiscal entre países y permitir que las naciones latinoamericanas compitan por inversiones sin tener que sacrificar los ingresos fiscales", indica Jaime Vargas, socio director de impuestos en la consultora EY, a BBC Mundo.

No está claro cómo es que Latinoamérica podría beneficiarse de las recaudaciones, pues la región no alberga la sede de ninguna de las multinacionales más grandes del mundo.

Pero, el experto señala que se podría sacar provecho del plan del G7 mediante la implementación de "la regla de sujeción a gravamen" que solo puede ponerse en marcha a través de tratados.

"De tal manera que si el resto de países latinoamericanos desean continuar protegiendo su recaudación de impuestos, es posible que tengan que hacerlo imponiendo retenciones en los pagos al exterior a tasas relativamente altas o limitando las deducciones", dice Vargas.

Sin embargo, Javier García-Bernardo, de Tax Justice Network, señala que este plan en realidad no eliminaría los paraísos fiscales, pues incluso podría "perpetuarlos".

"En lugar de pagar un 30% de impuestos en América Latina, las grandes multinacionales podrían seguir moviendo los beneficios a un paraíso fiscal y pagar el 15%", indica.

Un informe de la Tax Foundation precisa que Sudamérica tiene impuestos corporativos más altos que las jurisdicciones asiáticas o europeas.

En la región la tributación promedio es de 27.54%, solo en el Perú el impuesto a las empresas es de 29.5%. Mientras que en Europa es de 19.99% y en América del Norte es de 26.06% aproximadamente.