La entrega tardía de una vivienda puede convertirse en un golpe financiero para las familias. La Defensoría del Cliente Inmobiliario advierte que la prevención contractual es clave y detalla cómo actuar ante demoras injustificadas, exigir penalidades y proteger la inversión frente a posibles incumplimientos.
La compra de una vivienda representa uno de los compromisos económicos más importantes para las familias peruanas; sin embargo, los retrasos en la entrega del inmueble pueden generar incertidumbre y gastos adicionales.
Ante este escenario, la Defensoría del Cliente Inmobiliario (DCI) ha emitido recomendaciones para que los compradores sepan cómo proteger su inversión y exigir el cumplimiento de lo pactado.
La prevención antes de firmar
De acuerdo con Alain Di Natale, director de la DCI, el mejor aliado del comprador es la prevención mediante el contrato. Antes de concretar la compra, es fundamental:
- Solicitar el estado de las licencias y permisos municipales para verificar si el cronograma de construcción es realista.
- Negociar cláusulas específicas que regulen compensaciones o penalidades en caso de retrasos injustificados.
- Pactar acuerdos autocompositivos para establecer cómo se procederá ante demoras por fuerza mayor o causas justificadas.
¿Cuándo se considera un incumplimiento?
Es importante entender que no todo retraso implica un incumplimiento automático. Los contratos suelen incluir cláusulas que permiten prórrogas por razones de fuerza mayor o demoras administrativas ajenas a la empresa.
Por ejemplo, la habilitación de servicios básicos como agua, energía eléctrica, gas o permisos para trabajar en pistas y veredas pueden extender los plazos de manera justificada. Por ello, el comprador debe verificar cuidadosamente las excepciones y penalidades estipuladas en su contrato de compraventa.
Pasos a seguir ante un retraso injustificado
Si el plazo de entrega vence sin una justificación válida, la DCI recomienda seguir estos pasos:
- Comunicación formal: Se debe enviar una comunicación por escrito a la inmobiliaria solicitando una nueva fecha de entrega o la aplicación de las penalidades correspondientes.
- Verificar la formalidad de la empresa: Operar con inmobiliarias informales incrementa el riesgo de estafas y retrasos sin respaldo legal. Es vital investigar la trayectoria y documentación de la empresa antes y durante la compra.
- Buscar orientación especializada: Si no hay respuesta o acuerdo, el comprador puede acudir a la DCI para presentar un reclamo, siempre que la inmobiliaria esté adherida a esta institución.
Finalmente, se recomienda a los usuarios solicitar la inclusión de una cláusula de solución de conflictos a través de la DCI en sus contratos, lo que permite canalizar cualquier reclamo de manera técnica y ordenada. Informarse y revisar detalladamente cada documento antes de firmar reduce significativamente el riesgo de conflictos futuros.