A través de las redes sociales, la modelo puertorriqueña de 33 años compartió su diagnóstico con sus seguidores sobre cómo lleva este proceso.
La modelo y finalista de Miss Universe Puerto Rico 2021, Jaylene Marie Álvarez, conmovió a sus seguidores al anunciar públicamente que fue diagnosticada con cáncer de mama, noticia que compartió a través de un emotivo mensaje en sus redes sociales.
En una publicación en Instagram, la joven reveló que atraviesa este difícil momento con fortaleza, fe y esperanza, asegurando que su actitud frente a la enfermedad está marcada por la confianza en Dios y el deseo de seguir adelante.
“Hoy comparto una noticia que me ha cambiado la vida: tengo cáncer de mama. No lo digo desde el miedo, sino desde la verdad y la fortaleza”, escribió.
Jaylene explicó que enfrentar la enfermedad ha significado un profundo proceso de reflexión personal y espiritual. En su mensaje, aseguró que este diagnóstico le permitió valorar más la vida y reconocer la importancia de vivir con propósito.
“Tener un cara a cara con la muerte y decirle ‘conmigo no, no ahora, no todavía’ es un momento para el cual nadie te prepara, pero es justo ahí donde descubres lo poderosa, fuerte y guerrera que eres”, expresó.
Un mensaje de fe, resiliencia y esperanza
La exreina de belleza también destacó que este proceso la ha llevado a fortalecer su fe y a replantear su manera de vivir, priorizando el amor, el servicio y la gratitud.
“Esta experiencia me ha despertado. Me ha hecho crecer espiritualmente, mirar la vida con otros ojos y entender que cada segundo es un regalo”, señaló.
En su mensaje, hizo un llamado a sus seguidores a no esperar situaciones extremas para valorar la vida, expresar sentimientos o acercarse a Dios. “No esperemos una sacudida para vivir plenamente. Digamos lo que sentimos, abracemos más y sirvamos sin esperar nada a cambio”, escribió.
“Sigo adelante con esperanza, con valentía y con Dios como mi guía. ‘Porque Dios no nos ha dado un espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio’”, citó, recordando el pasaje bíblico de 2 Timoteo 1:7.