De la mano de Perseo, la mitología griega regresó a las salas de cine peruanas. En medio de una gran expectativa se estrenó este jueves Furia de Titanes (Clash of Titans), filme del francés Louis Leterrier, quien tuvo la difícil tarea de hacer un remake de la exitosa película homónima de la década del 80.

Por más de media hora, aficionados al cine hicieron cola para ver el filme, que en sus dos primeras semanas ha liderado la taquilla en Estados Unidos pese a la crítica y recaudó 26,6 millones de dólares.

El argumento de la película, inspirado en la mitología griega, narra las peripecias de Perseo (Sam Worthington), hijo de Zeus (Liam Neeson) y una mortal. El motor de la historia es su venganza contra Hades (Ralph Fiennes), dios del infierno y principal causante de la muerte de su familia humana.

El joven pescador dejará las redes por la espada para convertirse en el héroe que desafía su destino como semidiós. Junto a un puñado de hombres que luchan contra los dioses, Perseo enfrentará temibles bestias mitológicas en una batalla contra el tiempo para salvar al reino de Argos de la furia del Kraken, criatura de Hades a la que incluso los dioses temen, y que devorará a la princesa Andrómeda (Izabella Miko) de no llegar a tiempo.

Pese las críticas y comparaciones con el filme de 1981 de Desmond Davis, la nueva versión de Lucha de Titanes convocó a una gran cantidad de público en su estreno. Algunos momentos logra sacar del público risas. Su versión 3D, sin tener la misma espectacularidad de Avatar (James Cameron) asombra al público en las escenas de acción, aunque sin duda se extraña una mayor interacción de los dioses del Olimpo.