Como en los humanos la conducta de nuestras mascotas puede cambiar con la edad debido a la presencia de problemas mentales como la senilidad, fobias y ansiedades. También puede haber desorientación, cambios en los hábitos alimentarios y la tendencia a dormir más.

Otro problema que debemos tomar muy en cuenta es el riesgo de problemas articulares que aumentarán según la edad del perro o gato, según buenos-padres.com.

Si su mascota ya es mayor no le debe exigir correr o saltar como en el pasado. Nadar y caminar son buenas alternativas para nuestros viejos amigos y su veterinario le puede recomendar complementos vitamínicos o fármacos que pueden ayudar a controlar el dolor de la artritis.

En esta etapa hay que dar a las mascotas viejitas  mucho cariño y atención para que tenga un tranquillo proceso de envejecimiento.