Blanquita sigue en la calle, ella llora cuando la dejamos solita. La perrita nos estuvo acompañando en todo el recorrido hacia el mercado hasta se subió a la mototaxi bien tranquilita.

Lo más triste fue que cuando la tuvimos que dejarla nos siguió tres cuadras hacia abajo. Fue muy triste ver su triste carita como diciendo NO ME DEJEN!!!