Canadá: Condenan a cadena perpetua a asesino sadosexual en serie

El coronel Russell Williams fue acusado de matar a dos jóvenes tras violarlas y, luego, grabarse luciendo las prendas íntimas de sus víctimas.
Foto: EFE (Referencial)

El coronel canadiense Russell Williams, que hoy reconoció de nuevo ser autor de unos crímenes que calificó de "despreciables", fue condenado a dos cadenas perpetuas por los asesinatos de dos mujeres.

Williams, uno de los militares con más futuro del país hasta su detención el pasado 7 de febrero, también fue sentenciado a 10 años de prisión por cada uno de los dos asaltos sexuales que perpetró contra otras dos mujeres y a un año de prisión por cada uno de los 82 robos cometidos en domicilios particulares.

Williams no tendrá derecho a solicitar la libertad condicional hasta que haya cumplido 25 años en prisión.

"He cometido crímenes despreciables, su señoría, he traicionado a mi familia, mis amigos y colegas en la Fuerzas Armadas canadienses. Pasaré el resto de mi vida lamentando que he terminado dos vidas vibrantes, inocentes y amadas", declaró Russell ante el juez Robert Scott.

Scott reconoció que la única circunstancia que ha podido mitigar la dimensión de los crímenes del militar, que en el momento de su detención era el comandante de una de la mayor base aérea del país, CFB Trenton, fue la inmediata y detallada confesión que realizó Williams tras su detención.

Su confesión, que fue grabada en vídeo por la policía y emitida ayer parcialmente en el juzgado de Belleville (una localidad a unos 180 kilómetros al este de Toronto) donde se han desarrollado las vistas judiciales, evitó que las familias de las víctimas sufrieran semanas de juicio.

Scott tuvo duras palabras para Williams al que calificó de "un asesino en serie sadosexual" y dijo: "afortunadamente para todos, la naturaleza de estos crímenes son muy raros en nuestra sociedad. La profundidad de la perversión demostrada por Russell Williams no tiene igual".

Pero el juez también recordó: "en este país no tenemos la pena de muerte. Hay excelentes razones para ello".

El fiscal del caso, Lee Burgess, también calificó a Williams, que fue el piloto de la reina de Inglaterra cuando la monarca británica visitó el país en el pasado, así como el piloto del primer ministro Stephen Harper y otros dignatarios, "uno de los peores criminales de la historia de Canadá".

"Dos jóvenes mujeres fueron violadas (...) aterrorizadas en sus últimas horas simplemente por la gratificación sexual de este hombre", añadió Burgess.

Tras su condena formal, el Ejército canadiense anunció que Williams será expulsado de las Fuerzas Armadas, le retirará sus numerosas medallas y condecoraciones y recuperará todo el dinero que ha recibido del Ministerio de Defensa desde su arresto.

Pero no está claro si las autoridades canadienses le retirarán la pensión, de unos 60.000 dólares canadienses al año, que el militar tiene derecho a recibir por sus años de servicio.

Desde que el lunes se inició la vista contra Williams, la fiscalía reveló que el coronel había fotografiado y grabado en vídeo las torturas y asesinatos cometidos contra la cabo Marie-France Comeau, de 38 años de edad, y de Jessica Lloyd, de 27 años de edad.

El primer asesinato, el de Comeau, lo cometió el 25 de noviembre de 2009, después de que Williams irrumpiera en su casa y la golpeara y violara durante dos horas.

Dos meses después, el 29 de enero de 2010, Williams siguió un ritual similar con Jessica Lloyd.

Aunque la Fiscalía no mostró los vídeos o fotografías de los asesinatos sí proporcionó detalladas transcripciones de algunos de los sucesos grabados por el coronel.

Antes de cometer los dos asesinatos, Williams abusó sexualmente de otras dos mujeres en septiembre de 2009.

Además, el coronel robó en 82 domicilios particulares ropa interior y otras prendas íntimas de mujeres.

Tras su detención, los investigadores descubrieron centenares de fotografías en las que el coronel aparece en los domicilios en que irrumpía vestido con la ropa interior de sus víctimas y en muchas ocasiones masturbándose con sus pertenencias.

Williams también coleccionó centenares de prendas, que almacenó cuidadosamente en el garaje de una de sus casas, y mantenía en su ordenador una hoja de cálculo en la que detallaba todas sus actividades criminales.

 

EFE