El narcotraficante más buscado de Colombia, Daniel Rendón Herrera, alias "Don Mario", fue capturado en un paraje rural de Urabá, una región del norte del país donde estableció una gran ruta de la droga, impuso su ley y atemorizó a la población durante varios años.

"Don Mario", un temido paramilitar que obtenía de la venta de la droga más de dos millones de dólares al mes, el mismo monto de la recompensa que ofrecía el Gobierno del presidente Álvaro Uribe por su captura, fue responsable de 3.000 asesinatos en los últimos 18 meses, dijo el director de la Policía Nacional, Óscar Naranjo.

Fue detenido tras una persecución policial de ocho días y sus últimas cinco horas en libertad las vivió bajo un cerco tendido por 300 comandos policiales movilizados para la redada.

"Estuvo cercado, literalmente como un perro, comiendo arroz con las manos, que era lo único que le quedaba", explicó el jefe de la Dirección de Policía Judicial (Dijín), el coronel César Augusto Pinzón, uno de los coordinadores de esta operación.

El jefe mafioso, de 45 años, fue detenido en Manuel Cuello, paraje rural de Necoclí, localidad en la región caribeña de Urabá, donde creó en el 2006 un grupo armado con más de 1 000 paramilitares para controlar el narcotráfico.

Desde Río de Janeiro, el presidente Uribe, quien cumplía hoy una visita oficial a Brasil, calificó el hecho de "buena noticia" y celebró que hubiera sido capturado "uno de los ex paramilitares reincidentes, uno de los narcotraficantes y criminales más temibles del mundo (...), después de largos meses de paciente persecución".

De esta manera, la policía colombiana cerró una operación iniciada hace nueve meses, lapso durante el cual fueron detenidos unos cincuenta paramilitares vinculados a él e intervenidos bienes valorados en más de 100 millones de dólares.

"Estaba virtualmente como un perro, abrazado, acurrucado alrededor de una palma; ahí llevaba dos días", apuntó el ministro colombiano de Defensa, Juan Manuel Santos, para quien el detenido era "un objetivo de muy alto valor".

Santos hizo estas declaraciones a la prensa después de que "Don Mario" fuera trasladado desde Urabá hasta Bogotá, donde fue llevado inmediatamente a los calabozos de la policía judicial después de que se le viera por primera vez desde que se fugó de la cárcel, hace tres años.

"Este individuo se había convertido en articulador de las bandas criminales desde el Chocó hasta la Guajira (toda la franja norte del país de oeste a este), y en ese proceso había incentivado una guerra y una cantidad de homicidios que el país conoce", dijo Santos.

Según el ministro, fueron "más de 3.000 homicidios en ese proceso de ir controlando territorio para traficar con droga y cometer actos ilícitos".

"Don Mario era el controlador del Urabá, pero también, en su lucha por controlar territorio", fue el "causante de homicidios en ciudades como Medellín, por eso esta captura tiene una especial importancia para la seguridad de los colombianos", agregó el titular de Defensa.

Texto y foto: EFE