El Fiscal de la ciudad italiana de L"Aquila, Alfredo Rossini, quien investiga los derrumbes tras el seísmo del 6 de abril, no descarta la posibilidad de hallar indicios de dolo en la investigación por desastre culposo abierta tras el terremoto.

"Queremos ver si hay indicios de culpa o, peor aún, de dolo, por parte de quien haya intervenido en la cadena de realización de los edificios que se han derrumbado, si ha contribuido a las muertes causadas, en un principio, naturalmente por el terremoto", afirmó hoy Rossini, en declaraciones que recogen los medios de comunicación locales.

"Si uno se ha equivocado, entonces el delito es culposo, pero si uno ha robado y en los pilares no ha metido hierro, entonces el delito se convierte en doloso", precisó el fiscal, quien se mostró dispuesto a averiguar si hay alguna "manita" que haya contribuido a las muertes.

Según el fiscal de L"Aquila, las pericias de los materiales requisados de entre los escombros de los numerosos edificios derrumbados tras la catástrofe siguen adelante, y para las tareas de investigación llegarán dos nuevos magistrados que les echarán una mano.

"Nosotros trabajamos en un modo científico: primero identificamos los posibles fallos a través de las pericias y las personas que pueden estar implicadas, y después los escuchamos. No podemos escucharlos mientras estamos aún recogiendo pruebas", indicó Rossini.

Por el momento, la Fiscalía de L"Aquila ha ordenado el secuestro de 13 edificios, aunque, según Rossini, se podrán proceder a más en los próximos días para una investigación que pretende depurar responsabilidades en los derrumbes.

"Los constructores están a la espera de ver si los llamaremos o no. Pero lo cierto es que hasta ahora no hemos llamado a ninguno", dijo el fiscal de L"Aquila, capital de una región en la que han perdido la vida 295 personas tras el seísmo de 5,8 grados en la escala de Richter del pasado 6 de abril.

Los medios de comunicación italianos apuntaban en los últimos días a la posibilidad de que entre los restos de algunos de los edificios derrumbados tras el seísmo se hubiera encontrado arena de mar. EFE