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Haití enterrará en fosas comunes a víctimas del brote de cólera que afecta parte del país y que no han sido identificadas ni reclamadas, anunció el director general del ministerio de Salud Pública y de Población, Gabriel Timothée.

"Tomamos la decisión importante de poner en tumbas comunes los cadáveres de personas no identificadas que murieron de la epidemia en Grande Saline", la región donde la situación por la mortal enfermedad es más crítica, dijo Timothée a la prensa.

El Gobierno logró para esto un acuerdo con la Misión de Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (MINUSTAH), que brindará apoyo logístico, agregó el funcionario en una rueda de prensa.

También, informó que se tomaron disposiciones estrictas para el manejo de los cadáveres.

"Ningún cadáver saldrá del centro hospitalario sin haber estado desinfectado y puesto en un saco plástico", advirtió, al tiempo que aclaró que las familias de las víctimas no podrán hacer funerales ya que los fallecidos deberán ser sepultados inmediatamente.

El funcionario indicó que se decidió capacitar a equipos a nivel de las comunidades para encargarse de la labor de desinfectar los cadáveres que no llegan a los hospitales y también las casas donde residían.

Cuarenta y tres personas han fallecido en las últimas horas por cólera en Artibonite, norte de Haití, lo que aumenta a 253 las víctimas de la mortal enfermedad en el país, dijeron hoy fuentes sanitarias oficiales, que investigan cinco posibles casos sospechosos de la epidemia en Puerto Príncipe.

El brote de cólera desatado en Haití podría estar relacionado con un río contaminado que se encuentra muy cerca de Artibonite, según el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

Sin embargo, el presidente de Haití, René Préval, aseguró ayer que la epidemia fue "importada", aunque se abstuvo de identificar su procedencia. EFE