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Un juez británico tendrá que decidir en breve si se debe mantener artificialmente con vida a un niño de 1 año que padece una enfermedad genética irreversible, pero que está plenamente lúcido.

El caso de Baby RB ha conmocionado al Reino Unido, tras saberse que este bebé permanece conectado a un respirador e ingresado en un hospital desde su nacimiento al sufrir una rara dolencia neuromuscular, conocida como síndrome miasténico congénito (SMC), y que su vida depende ahora de un fallo judicial.

El SMC es una enfermedad que limita severamente la capacidad de respirar y de mover las extremidades, circunstancias en las que vive Baby RB desde que nació y que le han obligado a estar conectado a un respirador artificial.

Los médicos que le cuidan, apoyados por la madre, defienden la posibilidad de dejarle que tenga "una muerte digna y tranquila", porque consideran que su existencia será "miserable y dolorosa", incluso aunque una eventual operación quirúrgica permitiera separarle del respirador y enviarle a casa de alguno de sus progenitores, que están separados.

Por esta razón, pidieron al magistrado Justice McFarlane, en la primera de las vistas celebradas en el Alto Tribunal de Londres, que autorice su desconexión de las máquinas que le mantienen aún con vida "por el propio interés" del menor. Sin embargo, su padre defiende que se le practique una traqueotomía antes de tomar una decisión tan definitiva.

 EFE