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La ONU considera que la situación en el sur de Kirguizistán, donde hace once días estalló una crisis de violencia étnica que ha dejado centenares de muertos, es "muy tensa" y teme que el referéndum de este fin de semana reanime las hostilidades entre grupos kirguises y uzbekos.

"Esperamos que el referéndum no provoque un nuevo brote de violencia", declaró hoy la portavoz de la Oficina de Ayuda Humanitaria de Naciones Unidas (OCHA), Elizabeth Byrs.

El Gobierno interino de Kirguizistán ha señalado que, a pesar de la crisis, está decidido a realizar un referéndum constitucional este fin de semana.

Entretanto, la ONU mantiene sus cifras de 300.000 desplazados internos y 100.000 víctimas de la violencia que lograron cruzar a la vecina Uzbekistán, donde hay medio centenar de emplazamientos enlos que los refugiados se han instalado.

De ellos, unos 9.000 han retornado a sus comunidades en los últimos días, principalmente a la provincia de Jalal-Abad, señaló Byrs.

Asimismo, indicó que el Gobierno interino en Kirguizistán lanzó ayer una operación para retirar las barricadas levantadas por los grupos uzbekos, que resistieron a esta acción, lo que generó un choque que causó la muerte de dos personas.

"Las comunidades uzbekas levantaron barricadas para protegerse", explicó la portavoz. EFE