Adoft Hitler Benito Mussolini
Adolf Hitler fue el líder de la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial. Benito Mussolini lo fue de la Italia fascista en el mismo período. | Fuente: Composición: RPP Noticias

El sábado 12 de agosto en la ciudad de Charlottesville, Virginia, una persona falleció y otras 19 resultaron heridas luego de un enfrentamiento que hubo entre grupos de ultraderecha y opositores. Dentro de los llamados ‘nacionalistas blancos’ hay miembros de Ku Klux Klan, neonazis, fascistas y los llamados alt-right, en castellano Derecha Alternativa.  

El motivo del enfrentamiento fue por la remoción de la estatua del miembro de la agrupación de los Estados confederados Robert E. Lee, un esclavista del siglo XIX. Los ideales de esta agrupación, según BBC Mundo, se enfocan en la identidad blanca y en la preservación de la "civilización tradicional occidental". Sus opositores los llaman racistas, misóginos y antisemitas.

El fascismo y el nazismo son como movimientos políticos nacionalistas radicales, que creen en el control de las grandes corporaciones y en las dictaduras de un partido único. ¿Pero existen grandes diferencias entre ambas?

Discursos radicales. Según el historiador Antonio Zapata, lo que iguala a ambos movimiento es más grande que aquellos que los separa. "Mientras el nazismo aparece en Alemania con Adolf Hitler, el fascismo nace en Italia con Benito Mussolini. Ambos mantienen un discurso ultra nacionalista y racista, aunque esto último es más intenso y central dentro del nazismo”, explicó a RPP Noticias.

“El fascismo nace primero y Hitler lo adopta después durante su mandato. Ambas políticas nacen luego de la frustración de perder la Primera Guerra Mundial y creen que tienen el derecho de tomar el poder y guiarlo mejor. Si bien ambas recoger elementos del nacionalismo, es importante entender que este último concepto es mucho más amplio", comentó.

Para Zapata, el nacionalismo es un movimiento que puede ser adoptado tanto por conservadores como por progresistas. Es más flexible y si bien el nazismo y el fascismo tomaron algunos de sus elementos, como la filiación a la identidad nacional, el nacionalismo no necesariamente recoge discursos de odio, "sino que genera afección al territorio, con el concepto de  nacionalidad.