Rey europeo se niega a someterse a prueba de ADN que puede convertir a una artista en princesa

El rey Alberto II niega ser padre de Delphine Boël, una artista de 50 años que asegura haber nacido del ‘affaire’ entre el exmonarca y una aristócrata. La Justicia determinó que se haga una prueba de ADN, pero él se niega.

La artista Delphine Boël y el rey emérito Alberto II | Fuente: AFP

El rey emérito de Bélgica, Alberto II, obligado por la Justicia a someterse a una prueba de ADN para comprobar si es el padre de la artista Delphine Boël, ha recurrido ante legalmente esa imposición, informó su abogado a la radiotelevisión pública RTBF. "Su majestad el rey Alberto II no se someterá a un análisis de ADN mientras que el Tribunal de Casación no haya emitido su fallo", indicó en un comunicado la defensa del que fuera monarca de Bélgica desde 1993 hasta su abdicación en 2013.

El Tribunal de Apelación de Bruselas ordenó al antiguo monarca practicarse una prueba de ADN para cotejar la información genética del rey emérito, de 84 años, con la de su presunta hija ilegítima y la madre de ésta, Sybille de Selys Longchamps. La sentencia tuvo lugar tras confirmarse que Jacques Boël, el padre legal de Delphine, no es su progenitor biológico y las dos mujeres habían respaldado, pero no Alberto II.

La defensa del rey emérito, el recurso en casación suspende esta obligación, un análisis jurídico que no comparte el abogado de Boël, Marc Uyttendaele, para quien, "vista la edad de los protagonistas es necesario, como medida de precaución, proceder a la prueba genética".  El abogado aseguró a la AFP que esto busca "evitar el deber de recurrir a situaciones desagradables e inconfortables como realizar una prueba de ADN post mortem o deber implicar a la descendencia" de Alberto II.

El caso

Delphine Boël asegura que nació del largo idilio entre su madre, la aristócrata Sibylle de Sélys Longchamps, y el entonces príncipe heredero Alberto, quien siempre ha negado ser su progenitor.  Boël presentó su primera demanda de paternidad a Alberto II en el año 2013. Su existencia salió a la luz en 1999 como consecuencia de la publicación de una biografía no autorizada de la reina Paola.

Cuando la baronesa De Selys Longchamp rompió el silencio y detalló la relación que mantuvo durante años con el entonces rey, aseguró también que Alberto II y la reina Paola estuvieron en dos ocasiones al borde del divorcio, en 1969 y 1976, y además difundió fotografías de una joven Delphine junto al entonces monarca.

El ex soberano, casado en 1959 con Paola Ruffo di Calabria y padre del actual rey Felipe, siempre negó cualquier parentesco con Boël. Sin embargo, Alberto II reconoció en una entrevista concedida a la emisora RTL en junio de 2014, apenas unos meses después de que estallara el caso, que su matrimonio con Paola pasó por momentos difíciles, pero nunca ha reconocido la paternidad de Boël.

(Con información de EFE y AFP)

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