Así es la tienda especial de muñecas abierta en Brasil para combatir el racismo

Jaciana Melquiades, creadora de la tienda Era uma vez o mundo, aseguró que los objetivos son fomentar la igualdad y luchar contra el racismo.

Brasil, país cuya población afrobrasileña o mestiza abarca más del 50 % y donde existe un notorio racismo, cuenta ahora con la primera tienda de muñecas exclusivamente negras del todo el país, un espacio que busca promover la diversidad y educar a través de la lúdica.

El objetivo es simple: trabajar por una transformación social a partir de un juguete tan emblemático y tradicional como lo es una muñeca y con la historia afrobrasileña como base.

Inspirada en su raza y en la lucha que sus antepasados dieron por la libertad y la igualdad, Jaciana Melquiades quiso dar vida a un negocio que tuviera un impacto social y que ofreciera soluciones a problemas que afectan principalmente a la población periférica de bajos ingresos.

No ha sido fácil y la expectativa es grande. Es un proyecto que cogió alas y empezó a volar sin saber con exactitud cuál será su destino. A pesar de la incertidumbre, los primeros resultados auguran un prometedor futuro: en hora y media, la tienda -inaugurada el fin de semana- vendió la producción que tenía en stock para un mes.

Ubicada en el centro de Río, en el mercado de "Saara", una de las zonas comerciales más movidas de la ciudad, "Era uma vez o mundo" se muestra pequeña, sencilla y sin alguna pretensión diferente a la de cumplir un sueño: ser un espacio para promover la igualdad y en el que los niños de raza afrobrasileña se sientan identificados.

Críticas

No obstante, muchos no lo ven así. A los aplausos que le han llovido a la iniciativa, se han sumado críticas que califican a la tienda de "racista" y de ser un espacio que en vez de promover la igualdad, fomenta la discriminación de "negros a blancos".

"Algo que está completamente errado y fuera de sí", explicó a la agencia Efe su creadora, Jaciana Melquiades, una joven de 35 años que en su infancia nunca pudo jugar con una muñeca de este tipo porque no la encontró en el mercado.De alguna manera eso la marcó y permaneció latente hasta que se evidenció de una forma más real cuando era estudiante de historia en la universidad.

El detonante se dio por unos talleres de orientación a médicos que dictaba cuando aún era estudiante y que buscaban que los galenos entendieran la situación y las condiciones de la población afrobrasileña para que brindaran una mejor atención en salud.

Al ver que la discriminación era tan fuerte en los adultos, Jaciana pensó que el tema tenía que tratarse desde la base: la infancia. Ese fue el inicio. Comenzó entonces a llevar talleres de concienciación a las escuelas y en medio de su trabajo encontró en las muñecas un emprendimiento.

Crecimiento de proyecto

"Empecé a crear cosas para los talleres, para el trabajo en la universidad y en el municipio. Empecé a vender sin pretensión, solo por encargo. En 2013 monté una página web para vender por internet y en 2017 ya me metí de lleno en el proyecto", explicó Jaciana.

 De ahí a la tienda física fue cuestión de meses, y tras un arduo y constante recorrido con muchas puertas cerradas, porque "a una mujer, sin historia crediticia y negra, no le prestan plata".

Jaciana es una mujer delgada y de mediana estatura, tiene una mirada que desborda esperanza y una sonrisa a la que resulta imposible negarle algo. Nació y creció en la Baixada Fluminense, una zona deprimida ubicada en la región metropolitana de Río, donde la pobreza y la violencia son el pan de cada día.

EFE

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