El mandatario indicó desconocer lo sucedido, pero una grabación demostró lo contrario.
El mandatario indicó desconocer lo sucedido, pero una grabación demostró lo contrario. | Fuente: AFP

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, condenó este lunes la agresión a varios periodistas durante una manifestación en la que participó el domingo contra el Congreso y la Corte Suprema y atribuyó el ataque a "infiltrados".

El líder de la ultraderecha brasileña afirmó ante un grupo de seguidores a las puertas del Palacio de la Alvorada, su residencia oficial en Brasilia, que la agresión a periodistas durante la protesta es fruto de "infiltrados" y "locos" y respaldó que los responsables sean "castigados".

"Yo no vi nada. Estaba dentro del Palacio. Recriminamos cualquier agresión que haya ocurrido. Si hubo una agresión, es alguien infiltrado, algún loco, debe ser castigado. No puede haber agresión. Ahora, los abucheos son parte de la democracia", aseveró Bolsonaro.

Sin embargo, el gobernante aparece en un video publicado en redes sociales preguntando lo que estaba ocurriendo entre los manifestantes, a lo que un asesor responde: "(Están) expulsando a los periodistas".

La Asociación Brasileña de Periodistas de Investigación (Abraji) condenó la agresión y afirmó que la misma es "resultado de la postura de Bolsonaro", quien la víspera participó por segunda vez en menos de un mes en un acto contra el poder Legislativo y Judicial.

Según la asociación, el fotógrafo Dida Sampaio, del diario O Estado de Sao Paulo, fue derribado de una escalera donde se encontraba y agredido con patadas y un puñetazo en el estómago, mientras que el periodista Fabio Pupo, del periódico Folha de Sao Paulo, fue empujado al defender a su colega.

El equipo de O Estado de Sao Paulo y el periodista Nivaldo Carboni, del portal Poder 360, que también recibió una patada, tuvieron que dejar el lugar escoltados por la Policía Militar, de acuerdo con la nota.

"El deterioro de la libertad de prensa, fomentada por autoridades electas y funcionarios públicos, es un riesgo grave para la democracia", resalta el comunicado de la asociación.

EFE