La organización de los BAFTA y la BBC emitieron comunicados luego de que, durante la ceremonia, se escuchara un insulto racial pronunciado involuntariamente por un activista con síndrome de Tourette.
La entrega de los premios de la Academia Británica de Cine, conocidos como los BAFTA, quedó marcada por un momento incómodo que obligó tanto a la organización como a la cadena BBC a ofrecer disculpas públicas.
Durante la ceremonia, un invitado con síndrome de Tourette pronunció de forma involuntaria un insulto racista en pleno anuncio del primer premio de la noche. El hecho ocurrió mientras los actores Michael B. Jordan y Delroy Lindo se encontraban en el escenario.
En un comunicado oficial, la Academia Británica de Artes Cinematográficas y de la Televisión lamentó que los asistentes escucharan “palabras muy ofensivas” y reconoció el impacto que pueden tener este tipo de expresiones. No obstante, explicó que el invitado, identificado como John Davidson, padece un trastorno neurológico que provoca tics verbales involuntarios.
Davidson inspiró la película Incontrolable (I Swear, en inglés), que fue reconocida con el premio a Mejor Casting y con el galardón a Mejor Actor por la interpretación de Robert Aramayo.
“Uno de nuestros invitados ha dedicado su vida a educar y generar conciencia sobre el síndrome de Tourette”, señaló la institución, que subrayó que esas expresiones no reflejan sus creencias ni fueron pronunciadas con intención.
¿Qué pasó durante la transmisión de la BBC?
El incidente también generó críticas hacia la BBC, encargada de la retransmisión en diferido —con dos horas de retraso— de los premios más importantes del cine británico.
La emisora pública pidió disculpas por no haber editado el momento antes de su emisión televisiva ni retirarlo de inmediato de su plataforma digital, donde estuvo disponible durante varias horas.
“La audiencia escuchó lenguaje fuerte y ofensivo”, reconoció la cadena en un comunicado difundido el lunes. Además, ofreció disculpas tanto a los espectadores como a los actores involucrados.
Por su parte, los BAFTA agradecieron la “dignidad y profesionalismo” de Lindo y Jordan, quienes continuaron con la presentación pese a la evidente sorpresa en el escenario.
La respuesta de John Davidson
Tras la polémica, el activista expresó que se sentía “profundamente mortificado” ante la posibilidad de que alguien interpretara sus tics involuntarios como intencionales o cargados de significado.
Según la organización, Davidson decidió abandonar el auditorio tras el incidente y seguir el resto de la ceremonia desde una pantalla externa.
Aunque los BAFTA aseguraron que había advertido previamente sobre la presencia del invitado y la posibilidad de ruidos o expresiones involuntarias durante el evento, el episodio ha abierto un debate en redes sociales sobre la edición del contenido emitido y los criterios aplicados por la BBC.