Fue necesaria la presencia del fiscal de turno, Mario Pérez Navarro, para que la atención volviera a la normalidad en el municipio distrital de José Leonardo Ortiz de Chiclayo (Lambayeque), luego que un grupo de 300 empleados protestarán, se encadenaran y hasta se desangrarán al interior de la comuna, para exigir el cumplimiento de una serie de beneficios laborales.

La autoridad del Ministerio Público, diálogo con los manifestantes, escuchó sus demandas y levantó un acta constatando que, pese a la radical medida de lucha, la atención en las diferentes oficinas se realizó con total normalidad.

Los empleados exigían el cumplimiento de pactos colectivos y beneficios como AFP, Seguro, ONP y otros derechos ganados por ley, que hasta el momento el alcalde no ha cumplido.

“Esta lucha es justa, por ahora esperamos el diálogo de las autoridades, de lo contrario radicalizaremos la protesta”, indicó Humberto Sánchez Vallejos, secretario general de los empleados de la comuna distrital.

Luego de la bulliciosa medida de fuerza, una comisión integrada por representantes de los empleados inició conversaciones con el nuevo gerente, Leopoldo Vásquez.

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