Mujeres
Congresistas durante el lanzamiento de la Semana de la Mujer. | Fuente: CONGRESO DE LA REPUBLICA | Fotógrafo: ERNESTO ARIAS

En estos tiempos de crisis política, se ha alcanzado la histórica cifra de 40 por ciento de mujeres congresistas en el actual periodo legislativo. Sin embargo, la mínima cantidad de mujeres incluida en el gabinete ministerial y su casi nula participación en cargos regionales y municipales siguen haciendo ruido en una sociedad que busca ser más justa e igualitaria.

"El problema que tiene el Perú es estructural y deberíamos construir una sociedad democrática en el que la política sea el reflejo de la sociedad", sostiene Pilar Tello, responsable del área de género para Latinoamérica de IDEA Internacional.

Tello destaca el aumento de parlamentarias en el Congreso tras la reforma de la paridad y alternancia, pero advierte que esta es una isla en una sociedad política sin igualdad. “[El Congreso] es el único espacio donde se ha movido [la igualdad] realmente. Si uno empieza a ver en los espacios subnacionales, estas cifras se mantienen como estaban desde los inicios de nuestra democracia. Hay que recordar que no llegamos ni siquiera al 5 por ciento de mujeres alcaldesas. O sea, de cada 100 personas que asumen la alcaldía, menos de 5 son mujeres", comenta.

Si bien en los últimos años se ha avanzado en cuestión de paridad, el ambiente político sigue siendo hostil para las mujeres. Incluso, durante las últimas campañas electorales, se reportaron casos de acoso político, deplorable práctica que lamentablemente es común, sobre todo en regiones.

Pilar Tello comenta que el porcentaje de mujeres que participan y permanecen en ella es bajo. "Muchas de las mujeres que ejercen política sufren violencia y acoso político por razones de género. Es muy fuerte todavía en provincia, mucho más que en lima, gente de los entornos que siente que las mujeres en política están, entre comillas, 'abandonando a sus hijos, a su familia, a su hogar'..., es decir, es un ambiente muy hostil para las mujeres. Eso debemos empezar a cambiar desde diferentes espacios".

Si en el Congreso funcionó la reforma de la paridad y alternancia para alcanzar una cantidad histórica de legisladoras... ¿se podría hacer algo para promover la igualdad en otros puestos de elección? "Sería importante empezar a debatir una ley de paridad horizontal, donde las candidaturas sean la mitad de mujeres y la mitad de hombres. Sería la manera de impulsar que realmente más mujeres, autoridades, encabecen los gobiernos locales y nacionales", sostiene Pilar Tello.

Tello recuerda, además, que la reforma de la paridad y alternancia también aplica a los partidos políticos. "Finalmente los partidos son una suerte de 'porteros de la democracia', son los que abren la cancha para ver quiénes son los candidatos o candidatas, son los que cuando ganen las elecciones finalmente estarán en el gobierno. Si desde los partidos comenzamos a generar este cambio, no solo en el discurso, sino en las prácticas cotidianas partidarias, muy probablemente al hacer el ejercicio en lo público, esta paridad se refleje". 

Gabinete
Solo tres ministras conforman el gabinete de Aníbal Torres: Dina Boluarte (MIDIS), Diana Miloslavich (MIMP) y Betssy Chávez (MINTRA). | Fuente: Juanpa Azabache/PCM

La desigualdad  y las políticas públicas

"En la medida que tengamos servidores públicos que reflejen la diversidad de la población peruana, habrá una mejor predisposición a satisfacer sus necesidades", sostiene la exministra Elsa Galarza, directora de la Escuela de Gestión Pública de la Universidad del Pacífico.

Ella comenta que, a pesar de que existen informes que dicen que hemos alcanzado el 48 por ciento de participación de la mujer en el sector público, esta cifra tiene que analizarse de manera más detallada. "[Viendo estos informes] uno podría decir que hemos alcanzado la paridad, pero esa cifra esconde muchas desigualdades internas. Si hablamos de qué posiciones tienen estas mujeres en el sector público, vamos a ver que éstas son, básicamente, posiciones ligadas a la actividad del rol de la mujer 'antiguo' de cuidado de la salud, muchas enfermeras, tema de educación, muchas maestras, y todavía vemos ahí gran concentración de mujeres y esto no está esparcido en todas las carreras públicas que puedan haber".

Esto se replica en puestos de toma de decisiones, donde hay grandes brechas. La obvia, que tiene que ver, por ejemplo, con la cantidad de mujeres en un gabinete ministerial; y la escondida, que tiene que ver con cuántas mujeres realmente preparadas existen para ocupar esos cargos. "Si vemos la educación que tienen las mujeres que están en el sector público, vemos que un 50 por ciento de ellas tiene educación universitaria, y solo el 15 por ciento tiene maestrías o doctorados. No es el hecho de tener más mujeres por tenerlas, sino que tienen que ser funcionarios públicos capacitados. La mujer necesita mejorar su formación, desde niñas", explica Galarza.

Finalmente, el cambio progresivo debe darse naturalmente, con un cambio de mentalidad desde la casa y todos los ámbitos de la sociedad. En el ámbito local, donde la mujer tiene mucha responsabilidad, como en las comunidades, su participación está siendo más valorada. "No llega a ámbitos de decisión, pero sí de participación más activa", comenta la exministra Galarza. "Así se va construyendo este espacio en el que la mujer es escuchada, luego va tomando decisiones y lograremos luego lo que llamo la verdadera paridad".

Este cambio debe ser estructural y debería apuntar a que las mujeres tengan las mismas oportunidades que los hombres desde niñas, algo que aún no sucede del todo y que deberíamos luchar para cambiar en el mediano y largo plazo.