La visualización de contenidos en tres dimensiones se ha visto afectado por el uso de gafas, un accesorio que no ha dejado contento a los consumidores y que ya está en camino a dejar de ser necesario.

La tecnología ya se encuentra presente en dispositivos portátiles como la Nintendo 3DS, pero la dificultad para pasar el efecto a las pantallas grandes ya se encuentra en desarrollo. Estos equipos aún no se encuentran disponibles de forma masiva para el público, pero es de mucha utilidad en campos como el de la publicidad.

Estos televisores presentan un precio más elevado que una pantalla 3D con gafas promedio, sin embargo, se espera que con el paso de los años se pueda disfrutar en lugares tan comunes como la sala del hogar.