El pollo a la brasa no es una comida chatarra, el problema radica en cómo lo comemos. | Fuente: RPP | Fotógrafo: Andina

Si pensamos en pollo a la brasa, de seguro nos lo imaginamos junto a sus papas fritas, cremas y gaseosa. ¿Sabías que esa no es la mejor combinación?
 
“Si uno suma las calorías del pollo a la brasa, con o sin la piel, más las papas fritas, más las cremas, más alguna bebida gaseosa; supera las mil calorías y eso es más del 50 % de las calorías que una personas requiere en el total del día”, explica a RPP Noticias la nutricionista Sara Abu Sabbah.

Aún en estas condiciones, el pollo a la brasa no es considerado una comida chatarra, sino que es altamente energético y su consumo recomendado es de una a dos veces al mes.

Así que si te vas a dar un gustito, lo mejor es que al pollo le quites la piel y lo acompañes con ensalada fresca o cocida.

Cuidado con las cremas y aliños. “Una porción habitual que se coloca chorreando sobre la ensalada puede causar fácilmente 150 calorías, uno a eso le suma otras salsas como el kétchup, la mayonesa y mostaza. De estas tres la que menos calorías aporta, es el kétchup”.

Pollo a la Brasa
Una porción de 150 gramos de papas fritas tienen alrededor de 500 calorías. | Fuente: RPP | Fotógrafo: Getty Images

Si te preocupa tu peso y quieres cuidar las calorías que consumes, atento a esta recomendación.

“Una porción de 150 gramos de papas fritas tienen alrededor de 500 calorías, más que una taza de arroz. Eso también podría ser una medida para poder jugar. Intercambiar papas fritas por arroz más ensalada, podría ser una buena alternativa”.

Engríe tu paladar, pero ajusta tu alimentación del día, para que puedas compensar ese desbalance en tu dieta.

“Si esto representa el almuerzo, entonces la cena tiene que ser sumamente ligera, talvez un filete de pollo a la plancha con ensalada, una sopa bastante líquida, podría ser una buena alternativa”.

Es muy importante que no dejes de cumplir con tus tres comidas diarias y que tengas mayor cuidado si eres una persona con exceso de peso, hipertensión, o si estás iniciando una dieta. Si sigues estas recomendaciones, solo nos queda decirte ¡buen provecho!