Un estudio realizado en la Universidad de Loma Linda, Estados Unidos, ha descubierto que la risa pueden provocar el mismo efecto que el ejercicio físico moderado, ya que genera cambios en las hormonas leptina y grelina, relacionadas con el apetito.

El informe, publicado en el portal web Vida y Salud, fue dirigido por el especialista en psico-neuroinmunología de la universidad, Lee S. Berk. El equipo examinó los efectos tanto de la risa como de la angustia en la modulación de dichas hormonas, que resultan esenciales para el control del apetito.

Con esa finalidad, los científicos les mostraron videos de 20 minutos a cada uno de los participantes, en los que aparecían al azar imágenes de situaciones angustiosas o humorísticas, y luego compararon los niveles de estas hormonas, antes y después de que vieron los videos.

De esa manera, pudieron detectar que los voluntarios que vieron el video dramático no mostraron un cambio estadísticamente significativo en los niveles hormonales. En tanto, quienes vieron el video de humor sí registraron cambios. Así, su nivel de leptina se redujo y el de grelina aumentó.

Ya anteriormente, se había dicho que la risa actúa como un masaje interno que pone en movimiento más de 400 músculos del organismo, entre ellos el corazón, además de  mejorar la digestión, evitar el estreñimiento y fortalecer el sistema de defensas.

Se sabe también que la risa permite los órganos del cuerpo de oxigenen mejor, que se liberen tensiones, se reduzca la tensión y se favorezca la desinhibición.

El informe señala que, considerando todos estos hallazgos, diversas organizaciones de salud a nivel mundial aplican el método de la risoterapia en alguna de sus formas; es decir un método de curación basado en la risa.

Esta forma alternativa de tratamiento es usada como fuente de relajación para tratar el estrés, la depresión, el insomnio y los problemas cardiovasculares y respiratorios.