Coronavirus: ¿Cómo manejar la incertidumbre para que no se convierta en ansiedad?

En tiempos de pandemia, donde cada día todo va variando, nuestra ansiedad va en aumento, cuando pensamos que hemos empezando a encontrar un equilibrio, algo cambia nuevamente. Pero, ¿qué podemos hacer para detectarla y que no se incremente?

En tiempos de pandemia, donde cada día todo va variando, nuestra ansiedad va en aumento, cuando pensamos que hemos empezando a encontrar un equilibrio, algo cambia nuevamente. Pero, ¿qué podemos hacer para detectarla y que no se incremente? | Fuente: Getty Images

En tiempos de pandemia, donde cada día todo va variando, nuestra ansiedad va en aumento, cuando pensamos que hemos empezando a encontrar un equilibrio, algo cambia nuevamente. Pero, ¿qué podemos hacer para detectarla y que no se incremente?

Primero, ¿sabemos por qué aparecen los síntomas de la ansiedad? Me parece importante que todos sepamos esto para poder entender que nos ocurre. La ansiedad es una reacción fisiológica de nuestro organismo, que nos prepara para defendernos y protegernos ante una situación de riesgo o amenaza (real o imaginaria).

Segundo, debemos de entender y ser conscientes que siempre que estemos frente a una situación desconocida, vamos a sentir cierto nivel de ansiedad. Lo cual para nada es inadecuado, muy por el contrario a lo que se piensa.

Tercero, hay que observarnos y tomar acciones inmediatas, si los síntomas de la ansiedad (sudoración, palpitaciones, presión en el pecho, etc.) se instalan en nosotros y comienzan a interferir en nuestros hábitos y actividades diarias. Ese sería un indicador para buscar ayuda profesional vía online.

Algunas sugerencias:

1. Aceptar la naturaleza cambiante de la situación y evitar aferrarse a viejos modelos.

2. Desarrollar el sentido de la oportunidad. Las crisis pueden ser grandes oportunidades de cambio y crecimiento en todo sentido.

3. Comprender que vamos a atravesar momentos de ansiedad, debemos reconocerlos e intentar guardar la calma, confiando que van a pasar.

4. Concentrarnos en trabajar sobre las preocupaciones y pensamientos recurrentes en un momento puntual de día. Esto de ayudará a organizarte y no llevártelos a la almohada, para que puedas descansar mejor.

5. Proyectarnos y pensar en un futuro posible en este contexto cambiante. ¿Qué más cosas puedo hacer con mis recursos y capacidades?

6. Hablar con alguien cercano y expresar lo que nos inquieta. Esto nos ayudará a liberarnos, a escuchar otros puntos de vista y a aprender del otro a manejar ciertas situaciones.

Finalmente, tengamos claro que, la incertidumbre forma parte de la vida y sobre todo en este contexto cambiante, lo importante es reconocer que esto nos pasa a todos y mientras la podamos trabajar no se tornará en ansiedad.