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Infodemia: ¿Información o desinformación?

El exceso de búsqueda de información podría generar sufrimiento y limitaciones en diferentes ámbitos y por sobre todo en el deseo de proyectar futuros planes.

El exceso de búsqueda de información podría generar sufrimiento y limitaciones en diferentes ámbitos y por sobre todo en el deseo de proyectar futuros planes. | Fuente: Getty Images

La infodemia actualmente funciona como la otra pandemia invisible, resulta tentadora respecto a nuestra necesidad de estar informados, sin embargo puede ser perjudicial por el hecho de incrementar nuestros niveles de ansiedad, sentimientos de incertidumbre respecto al futuro y acabar confundiendo escenarios impensables con la realidad objetiva.

El exceso de búsqueda de información podría generar sufrimiento y limitaciones en diferentes ámbitos y por sobre todo en el deseo de proyectar futuros planes. Realmente, ¿todo es amenaza o puede existir un lugar seguro y de posibilidad para construir? Dependerá, en parte, de cómo transitemos este momento realizando elecciones lúcidas de la información que consumimos y creemos.

¿Por qué consumimos falsa información? Algunas razones podrían ser:

1. Necesidad de reforzar nuestra ilusión de control. La necesidad de experimentar control y operar sobre nuestro entorno nos caracteriza como seres humanos y nos empuja a consumir información para sentir que manejamos lo que está ocurriendo. Si sé lo que pasa puedo actuar en consecuencia.

2. Deseos de encontrar respuestas novedosas y compartirlas. Esto genera, en este caso en particular, un efecto contagioso pero de información falsa.

3. Por la exposición mediática de información orientada por diversos intereses. Escuchamos discursos contradictorios y cambiantes en poco tiempo, lo que genera confusión y mayor necesidad de ir al encuentro de información que no siempre es verdadera.

4. Llega con mucha facilidad a nuestras manos y está siempre a nuestra disposición en las redes sociales.

¿Qué hacer?

1. Consumir críticamente la información que nos llega desde los medios de comunicación y reflexionar sobre la veracidad de la información, más allá del “porque me lo dijo”.

2. Aprender a identificar la credibilidad de las fuentes.

3. Controlar el impulso de compartir y viralizar la falsa información contribuyendo con el fenómeno de la infodemia.

4. Intentar variar los focos de interés para tornar tu día más saludable y alejarte un poco de la negatividad pandémica.

Si bien es cierto que debemos estar informados, es importante que esta información no nos perturbe ni nos haga perder la calma.