Recuperando nuestro equilibrio: encaminando hacia nuevos hábitos de vida y salud

Por Roxana Lingan, psicóloga clínica y organizacional. La calidad de la vida como la salud de las personas se han visto significativamente impactados en su bienestar y salud, que se ve expuesta ante un elevado riesgo ante una pandemia que llega.

Recuperando nuestro equilibrio: encaminando hacia nuevos hábitos de vida y salud | Fuente: Getty Images

Por Roxana Lingan, psicóloga clínica y organizacional.

Desde décadas en el mundo de las Ciencias de la Salud se viene investigando y hablando sobre la relación que existe entre la esperanza de vida con la calidad de vida del ser humano, cuya calidad a su vez subyace de aquellos patrones de comportamientos centrados en el autocuidado, los hábitos de salud y el sentido de estar bien como la satisfacción con la vida misma.

Poniéndonos en contexto, se privilegiaba y reforzaba el principio del “logro” como del “alcanzar status” que los mandatos de la sociedad nos imponía como modelos a seguir de manera inconsciente y convirtiéndose en estereotipos sociales en el cual el colectivo iban tras ellos, haciéndonos vivir una ilusión del sentido de “estar bien”, por los reconocimientos obtenidos, valorados, premiados y hasta exigidos.

Todo ello como una tendencia que trazaba el comportamiento colectivo hacia el impulso imperativo al obedecer estos estereotipos. Sin embargo la calidad de la vida como la salud de las personas en todos los grupos socio-culturales, como los géneros, y los diversos grupos generacionales se han visto significativamente impactados en su bienestar como su salud. Una salud que en la actualidad se ve como nunca antes expuesta a un elevado riesgo ante una pandemia que llega y enferma a aquellos cuyo estilo de vida y hábitos de salud estuvieron ausente en el sentido del “autocuidado consciente y el sentido de logro hacia sí mismo”.

Expresiones como: “yo no me voy a enfermar, a pesar de comer en desorden y de no cuidarme, si lo importante es vivir y pasarla bien”, “son exageraciones, disfruto la vida como me llega, sé que soy hipertenso, tengo pre diabetes pero necesito seguir viviendo sin tener que prohibirme lo que me gusta , sé que no me pasara nadatengo todo bajo control” , “a pesar que me cuido y soy ordenado siempre ando intranquilo, me bajoneo con frecuencia y vivo tenso siempre“ son algunas que evidencian cómo hemos estado viviendo apurados, siempre ocupados, ciegos de nosotros mismos, actuábamos desde la imperiosa necesidad de “conquistar- alcanzar” donde prevalecía

“El yo tengo- el yo puedo" a "El yo quiero trascender y estar bien". Hoy vamos elevando nuestro autocuidado consciente, como nuestro mayor factor protector ante el eminente probable contagio de la COVID- 19. Momento de Reenfocar nuestras prioridades, y de jeraquizar los principios y valores de vida.

Mecanismos de Protección

- Cultiva calidad de sueño. De 6 a 8 horas, sin interrupción.

- Desarrolla calidad de energía física, actividad física, rutina de ejercicios.

- Decide llevar una calidad de alimentación saludable, activando la calidad de nutrientes así como compras con conciencia de autocuidado.

- Reorienta la alimentación saludable para pacientes crónicos (HTA, diabetes, obesidad, hipercolesterolemia) educándolos en buenas prácticas de alimentación elevando el sistema inmune.

- Reduce los niveles de ansiedad asociado a la conducta alimentaria a fin reducir el sobrepeso.

- Desarrolla tu salud emocional, aprende nuevas habilidades para el flujo emocional con mindfullnes, danza/ musicoterapia, yoga. bioenergética, técnicas de biorretroalimentación para casos de pacientes crónicos.

- Organiza espacios virtuales de meditación, activando la energía emocional y espiritual.

- Lleva programas de educación de hábitos saludables y calidad de vida a todos los grupos generacionales creando una cultura de autocuidado y calidad de vida.

Enfoque multimodal centrado en el sentido de estar bien contigo mismo

- Incorporar el hábito de la gratitud

- Escucha melodías, música que te brinde serenidad, quietud, calma a la mente y cuerpo.

- Lee literatura de historias y contenidos que te aporten y conecten con tu positivismo, autodescubrimiento y crecimiento personal.

- Sigue información que te enseñe mas no que te generen temor o angustia como noticias o películas que conecten con la hostilidad, la furia, la venganza y el drama.

- Programa y promueve espacios de compartir con las personas que te agradan, y te aportan energía, que te trasmiten, contagian con su alegría y actitud positiva.

- Crea espacios de socialización virtual: canten, bailen, mediten, pinten, jueguen en grupos virtuales, usen la maravillosa imaginación que están en cada uno de ustedes. Sorpréndase en crear nuevas comunidades de socialización virtuales.

- Aprendan juntos, para que crezcan juntos, en donde se fortalezcan significativamente sus vínculos más que nunca. La investigación demuestra que los vínculos profundos con las personas que uno elige sean parte de nuestra historia de vida, nos protegen, nos dan la energía mas vital que cualquier otro suplemento, y así logra prolongar nuestra esperanza de vida viviendo en agradecimiento, en tranquilidad como un valor único de vida.

- Tus seres queridos, tu familia, y amigos son y serán tu único y sostenido protector de vida.