Coronavirus: ¿Cómo son los partos durante la pandemia de la COVID-19?

Durante el Estados de Emergencia, la movilidad y atención en centros médicos se permitió, entre ellos se incluyen a los partos, cesáreas, algunos tratamientos ginecológicos y controles prenatales de urgencia.  

Durante el Estados de Emergencia, la movilidad y atención en centros médicos se permitió, entre ellos se incluyen a los partos, cesáreas, algunos tratamientos ginecológicos y controles prenatales de urgencia. | Fuente: Getty Images

La pandemia de la COVID-19 paralizó el mundo tal y como lo conocíamos. Desde el 16 de marzo pasado, nuestro país se encuentra en un Estado de Emergencia que paralizó casi todas las actividades, salvo aquellas dedicadas a aspectos esenciales, entre ellos la salud.

Los hospitales y las clínicas privadas siguieron funcionando para atender las urgencias y emergencias, dentro de ellas los partos y algunos tratamientos ginecológicos, controles prenatales de urgencia (que podrían incluir exámenes por ecografía y de laboratorio)e intervenciones quirúrgicas. Todos estos servicios cumpliendo rigurosos protocolos de bioseguridad, a fin de prevenir los contagios por el nuevo coronavirus.

Los partos, sean naturales o por cesárea no se detienen. Nosotros seguimos atendiendo partos cada semana. Para ello, seguimos todos los protocolos de bioseguridad establecidos. Cuando hay un parto o cesárea, la gestante debe ir solo con su pareja. No se permite a más personas. El uso de mascarilla es obligatorio”, explica el doctor Augusto Ascenzo Aparicio, ginecólogo y experto en fertilidad de la Clínica Miraflores.  

Lamentablemente, por el temor al coronavirus, muchas familias están solicitando los llamados “partos domiciliarios”. Sin embargo, el experto advierte que esto puede acarrear muchos riesgos y complicaciones, tanto para la madre y el bebé.

“Todo esto puede causar infecciones y otro tipo de complicaciones. Lo mejor es que vayan a un centro médico especializado, que atiende exclusivamente este tipo de hospitalizaciones e intervenciones”, sostiene.

Si bien los controles prenatales y posnatales en las clínicas especializadas han disminuido desde el inicio de la cuarentena, sí hay ocasiones en que es pertinente que la futura mamá acuda a la clínica, por ejemplo cuando hay dolores muy fuertes, sangrados repentinos y otras complicaciones, ligadas con el embarazo.

“La atención en las clínicas está garantizada para las emergencias y hospitalizaciones. Con este tipo de atenciones, se busca que la gestante esté tranquila y pueda tener un parto o una intervención debida, con todas las garantías de seguridad”, señala Ascenzo Aparicio.