La salud en el Perú a un año del Bicentenario [Análisis]

El 2020 pasará a la historia del Perú como un periodo en el que el país puso a prueba su precario sistema de salud en medio de la pandemia global, destapando sus carencias y marcando retos de cara al Bicentenario.

La crisis sanitaria por el nuevo coronavirus ha visibilizado algunos detalles a mejorar en un país de casi dos siglos de vida independiente. ¿Cómo nos encontró la pandemia y cuáles son los mayores retos del sector salud peruano a solo un año del Bicentenario? | Fuente: EFE

En medio de la pandemia de la COVID-19 y sus efectos a largo plazo, la salud se ha convertido- sin lugar a dudas- en uno de los temas más importantes para el Perú. Esta crisis sanitaria a nivel mundial ha destapado las precariedades de nuestro poco desarrollado sistema de salud (que aún no está unificado), así como la mínima inversión que se ha hecho en este rubro. En el 2019, por ejemplo, nuestro país invirtió el 2.2% del Producto Bruto Interno (PBI), muy por debajo del promedio de la región, en países como Ecuador (4.2%), Argentina (4.9%) y Chile (4.9%) y del 6% en promedio que establece la Organización Mundial de la Salud. 

La crisis sanitaria por el nuevo coronavirus ha visibilizado algunos detalles a mejorar en un país de casi dos siglos de vida republicana. ¿Cómo nos encontró la pandemia y cuáles son los mayores retos del sector salud peruano a solo un año del Bicentenario? Estas son las dos grandes interrogantes a las que diversos especialistas intentarán dar respuesta en el siguiente informe.

LO QUE LA PANDEMIA ENCONTRÓ

Tres meses después del anuncio de los primeros casos confirmados de COVID-19 en el mundo, nuestro país comenzó la carrera contra el reloj para intentar frenar el avance de este virus en la población peruana. El confinamiento social obligatorio, el cierre de escuelas y universidades, el cierre de fronteras y otras acciones de contingencia lograron que el virus avance lentamente, dando espacio a que nuestro debilitado sistema de salud pueda reforzarse para hacer frente a problema de talla mundial.

El exministro de Salud Victor Zamora, en conversación con el doctor Elmer Huerta en su programa de RPP Noticias "Cuidando tu salud", explicó que pese a la estrategia sanitaria del país, "la epidemia está sobrepasando nuestro frágil sistema de salud en distintas regiones", como los casos actuales en Arequipa y Huánuco, que son de preocupación nacional. Una situación que se puede ver también en otros países. 

"La epidemia nos impone una dinámica de tal magnitud a los sistemas sanitarios que no creo que haya un sistema de salud en el mundo que tenga todo lo que requiere para enfrentar una epidemia de esta magnitud porque la principal arma para combatirla no está en el sistema de salud, está en la conducta de las personas: mientras las personas reduzcan al mínimo su exposición, usan su mascarilla, mantienen la distancia y se lavan las manos, eso es lo que tiene el mayor efecto en reducir el impacto de la epidemia", dijo.

Por su parte, Ana Ramos Rojas, médico internista y directora médica de Pacífico Seguros, explica que la reacción rápida del gobierno frente a la pandemia sí permitió un contundente ataque al virus. Sin embargo, esto destapó "la deficiente organización, recursos e infraestructura de los servicios de salud de nuestro país, que no ha podido soportar el desborde de casos a nivel nacional con las consecuencias que hoy estamos viendo".

"La deficiente infraestructura unida a la escasez de recursos humanos de la salud especializados (como médicos y enfermeras) ha hecho que la respuesta frente a los casos más severos no haya podido ser la adecuada, teniendo como resultado el alto número de fallecidos sin atención oportuna, resaltado negativamente esta situación en provincias y el alto número de enfermos y muertos dentro del personal de salud que tiene como factor adicional la deficiente protección frente al contagio", comentó.

GRANDES RETOS PARA UN PAÍS BICENTENARIO 

Hacia el 2021, el año en que nuestro país cumple 200 como república, el sector Salud se puso como visión que "el acceso al cuidado de la atención integral en salud individual y colectiva de las personas serán universales" independientemente de su condición socioeconómica y su ubicación geográfica. Es decir, un derecho a la salud universal para todos los peruanos. A un año de cumplirse la fecha, sin embargo, la situación es menos alentadora de lo que se esperaba, más con la abrupta llegada de una pandemia.

Como bien comentan los expertos en salud pública José Gomes Temporao y Miguel Lago para un artículo de opinión en la versión en español de The New York Times, los sistemas de salud de Latinoamérica, entre ellos el peruano, "son más frágiles que en otras partes del mundo". De acuerdo con los expertos las razones se deben principalmente a que el contexto epidemiológico es más complejo por lo que requiere de acciones particulares.

"A pesar de que la salud es un derecho social en la mayoría de los países latinoamericanos, no es una prioridad de la inversión. La falta crónica de financiación conduce a una oferta limitada de servicios de salud", mencionan.

Miguel Vidangos, médico internista de SANNA Clínica San Borja, comenta que la clave está en la mejora de un primer nivel de atención, que no tiene que ver con un tema económico, sino con gestión administrativa y pública. Para el médico, se debe trabajar en un primer nivel que promocione la atención preventiva e integral, trabajando los temas presupuestales y de estrategias sanitarias de la mano.

"Las políticas nacionales ya no pueden ser de rescate o de emergencia, tienen que ser de mediano o largo plazo. Lo principal en programas presupuestales y estrategias sanitarias es una mejor distribución de los recursos económicos y de los recursos humanos, estos últimos con una mejor capacitación y empoderar al médico de primer nivel: hacerles entender que su trabajo es mucho más importante, incluso que el trabajo de un médico especialista porque el médico de primer nivel o más bien la gestión del médico de primer nivel va a permitir que los hospitales y los especialistas solo se dediquen a problemas de gran complejidad. Finalmente, una propuesta es separar bien el tema administrativo del asistencial. Por eso en un establecimiento de salud de primer nivel deben haber dos jefaturas: administrativa y asistencial, para que se separen los roles y no se estén entorpeciendo unos a otros y el médico tenga una mejor visión, exclusivamente de la atención clínica y de salud pública", explica.

Por su parte, Ramos Rojas explica que uno de los principales retos es tener la prevención como un arma importante. Por ejemplo, con el paso del nuevo coronavirus- que todavía seguirá con nosotros por unos años más- el lavado de manos ha quedado como una herencia para todos, lo que podría ayudar también a la mitigación de contagios de otras enfermedades infecciosas, principalemente que afectan el sistema respiratorio y gastrointestinal de los peruanos. 

"A nivel de recursos, utilizar los que da el presupuesto nacional para desarrollar la infraestructura necesaria a nivel país, pero dando un impulso de más del 100% al primer nivel de atención que es donde se debe resolver la mayor cantidad de problemas de salud, no solo este (la COVID-19), sino las enfermedades que se han dejado de atender por esta situación, como las enfermedades crónicas y de la salud mental, estableciendo verdaderamente una red de atención integrada de salud, donde la atención primaria tenga la mayor cantidad de recursos que aseguren el mayor alcance de atención en la población", explicó.

Para la médica internista también resulta importante que se apliquen metodologías ágiles en la toma de decisiones, ya que la burocracia "evita reacciones y soluciones rápidas", eso sí "sin dejar de lado los controles necesarios y puntuales".

"Por último, incluir a todos los sectores del país como al sector privado que tiene experiencia, personal experto y procesos más rápidos que puedan ayudar al gobierno, tendiendo lazos de confianza entre los sectores", mencionó.

Si bien es importante frenar la pandemia, que es el principal problema de salud que afronta actualmente país, no debemos detenernos ahí: el establecimiento de un sistema de salud unificado con una primera línea de atención con recursos humanos e insumos necesarios y orientado hacia la prevención de enfermedades es clave para que nuestro país esté preparado para la siguiente pandemia que, sin duda, llegará en el futuro.