Más de 50% de víctimas de lesión cerebral sufren depresión grave

Estudio realizado en Estados Unidos a 559 pacientes con traumatismo encefalocraneano revela que 297 tuvieron depresión mayor el año posterior al accidente que sufrieron.
Foto: RPP

Más de la mitad de los pacientes con lesiones cerebrales, como las víctimas de accidentes viales o soldados heridos, padecen depresión en el año siguiente al traumatismo, pero muy pocos reciben el tratamiento adecuado, según un estudio divulgado el martes en Estados Unidos.

"La lesión cerebral traumática es una de las principales causas de invalidez en Estados Unidos y es típica entre los soldados heridos", señalaron los investigadores en el estudio publicado en una separata especial sobre enfermedades mentales del JAMA (Journal of the American Medical Association).

El trabajo, dirigido por el profesor Charles Bombardier de la facultad de medicina del estado de Washington en Seattle, consignó que de 559 pacientes con trauma encefalocraneano (TEC), 297 sufrieron depresión mayor (MMD) en el año posterior al accidente (53,1%).

Según Bombardier, esa tasa de 53,1% es ocho veces superior a la de la población en general.

"Los desórdenes de depresión mayor son de las patologías siquiátricas más comunes y que más causan invalidez en personas con trauma encefalocraneano", aseguran los investigadores.

Para el estudio se entrevistó a los pacientes de forma mensual durante seis meses con seguimiento en el octavo, décimo y duodécimo mes.

Al cabo de seis meses, uno de cada cinco pacientes (21%) sufría aún depresión severa.

Las personas estudiadas fueron en su mayoría hombres heridos en accidentes de automóvil, pero el trabajo destaca que los traumatismos cerebrales son actualmente también muy comunes entre los soldados estadounidenses.

De los estudiados, sólo 44% recibió atención sicológica o tratamiento.

Un TEC se define como un golpe o impacto en la cabeza, o una herida profunda en la cabeza, que afecta las funciones cerebrales.

Cerca de 1,4 millones de personas sufren TBI cada año en Estados Unidos.

De ellos, 50.000 mueren y 235.000 son hospitalizados, según cifras oficiales.

AFP