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Los infieles sufren de amnesia ética y por eso se olvidan del engaño

La memoria selectiva también restringe recuerdos dolorosos o que no encajan con nuestro discurso.

Los atentados del 11 de setiembre de 2001, la captura de Abimael Guzmán el 12 de septiembre de 1992, el histórico partido ganado por nuestra selección el 05 de septiembre de 2017 en Quito son solo algunos acontecimientos que se quedaron grabados en las mentes de muchas personas. Pero, ¿qué relación tienen estos acontecimientos con la infidelidad? La memoria selectiva es la respuesta.

Una investigación conjunta de la Universidad de Harvard y Northwestern concluyó que los hechos de traición son olvidados a causa de la llamada amnesia ética. De acuerdo con el estudio, las personas que traicionan una vez tienden a olvidar esos actos de manera arbitraria para evitar la angustia psicológica. Es decir, los infieles relajan la conciencia moral, lo que les permite seguir con comportamientos inadecuados, sintiendo que jamás lo hicieron.

El psiquiatra Humberto Castillo explica que esta amnesia ética se debe a la característica de adaptación de nuestra mente. “La memoria es selectiva. Generalmente es adaptativa, vamos a recordar lo que nos va a servir como referente para algo, pero también hay una cierta intencionalidad en lo que uno olvida”, comenta.

Esta pérdida de memoria selectiva es un mecanismo del subconsciente, aunque podría ser voluntario si así se decide. “Es más del subconsciente, pero a veces uno también voluntariamente activar mecanismos para ir olvidando. Una forma de olvidar es no hablar de eso, no mencionarlo”, afirma Castillo.

En el caso particular de las infidelidades, el estudio afirma que para que el subconsciente de un individuo suprima los recuerdos de una anterior traición usa el “doble distanciamiento”, lo que hace que juzgue los errores de los demás como peores que los suyos.

El especialista comenta que uno olvida, casi siempre, las cosas dolorosas, las cosas que no pueden explicar o que no encajan, las cosas que perturban su coherencia. "Es como si tuviéramos una estructura pensada, lo que no encaja pues la recortamos y olvidamos”, explica.

Pero las amnesias éticas no solo tienen que relación con el ámbito individual, sino también cuando de comunidad de trata. “Para no dañar a otros, muchas personas van a recordar lo que les resulta coherente o conveniente, lo que está congruente con su narrativa actual”, finaliza.

Si bien a veces tenemos la impresión de que recordamos todo, no debemos olvidar que esto es solamente una impresión. Nuestra memoria es selectiva y solo recuerda las cosas que le resulten significativas, ya sea a favor o en contra. Hasta los seis años de edad nos es difícil recordar hechos, pero las emociones sí han sido grabadas. Nuestra “memoria emocional” sí es más amplia en cuanto a la cantidad de recuerdos.