trabajo forzoso y trata
Cerca de 25 millones de personas en todo el mundo son víctimas de trabajo forzoso, pero apenas se registraron 28 denuncias por este delito entre enero de 2017 y agosto del 2020 en el Perú. | Fuente: ANDINA/CHS Alternativo

Aunque la Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima que alrededor de 25 millones de personas en todo el mundo son víctimas de trabajo forzoso, apenas se registraron 28 denuncias por este delito entre enero de 2017 y agosto del 2020 en el Perú, según estadísticas del Ministerio Público.

Considerado como una de las más graves afectaciones a los derechos humanos y a la dignidad de las personas, el trabajo forzoso se define como todo trabajo o servicio realizado por un individuo contra su voluntad y bajo la amenaza de una pena o castigo cualquiera.

En nuestro país, el III Plan Nacional para la Lucha contra el Trabajo Forzoso 2019-2022 reconoce este delito como una forma moderna de esclavitud que vulnera los derechos de libertad de trabajo y dignidad humana de sus víctimas. Por ello, es necesario establecer criterios claros que nos ayuden a identificar una situación de trabajo forzoso y diferenciarla de otros crímenes asociados a la explotación laboral.

Principales características del trabajo forzoso

El Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (MTPE) establece que el trabajo forzoso puede darse en todo tipo empleo, ya sea legal y formal o ilegal e informal, independientemente de la industria o el sector. Asimismo, la coacción a la que la víctima es sometida puede no ser tan fácilmente reconocible, explicó a RPP Yván Montoya, profesor principal de Derecho en la PUCP y asesor externo de la OIT.

“La gente cree que, para que sea trabajo forzoso, tengo que amenazar con hacer daño, pero la mayor parte de casos no llegan a esos niveles. Puede haber otras amenazas menos intensas como decir que no te voy a renovar contrato sabiendo que la persona está necesitada, eso también es amenaza de un mal. O simplemente aprovecharse de su situación de vulnerabilidad”, apuntó.

En esta línea, el MTPE destaca que las poblaciones vulnerables son las principales afectadas por el trabajo forzoso, debido a que se encuentran en situación de extrema pobreza y por ser aún víctimas de formas extremas de discriminación, especialmente las comunidades indígenas y las mujeres.

Trata de personas, otro delito latente

Existen más de 40 millones de víctimas de esclavitud moderna a nivel mundial, según estimaciones de la OIT. Además del trabajo forzoso, la trata de personas es otro de los delitos que suma casos a esta estadística.

Definido como la captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas, recurriendo a la amenaza, uso de la fuerza u otras formas de coacción, la trata cuenta con tres elementos principales: movilización, privación de libertad y con fines de explotación. Si bien estos indicadores están ligados entre sí; el Ministerio Público precisa que basta con la realización de una de estas conductas para que se configure el delito.

“Los jueces creían que tenía que darse todo el circuito; es decir, captar, transportar, acoger, recibir, retener y luego ya someterlo a la explotación. Pero no se necesita. Puede darse la captación y la trata se consumó aunque todavía no se materialice la explotación. Puede que los intervengan en pleno transporte, y eso es trata de personas consumada”, aclara Montoya.

Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), la finalidad más frecuente de este delito es la explotación sexual. En el 2020, de las 394 denuncias por trata de personas registradas por la Policía Nacional, el 73,4% señalaron dicho fin, seguido del 18,6% por explotación laboral. Otros fines fueron mendicidad y venta de infantes.

Si bien el Perú cuenta con un marco legal que sanciona el delito, no tenemos un registro único de víctimas que sistematice en cifras esta modalidad de explotación. Así lo advirtió Ricardo Valdés, director de CHS Alternativo durante el “Foro Interamericano sobre la Lucha contra la Trata de Personas”.

¿Cómo se relacionan el trabajo forzoso y la trata de personas?

El Ministerio Público precisa que estos delitos se vinculan desde el momento en que la víctima de trata es sometida con fines de explotación laboral o sexual sin su consentimiento, quedando sujeta a situaciones de coacción o coerción por parte del empleador y vulnerando su libertad de decidir dónde trabajar, para quién y en qué condiciones.

Para Montoya, la trata de personas suele ser el medio para someter a las personas a trabajo forzoso. “Ambos son delitos diferentes, la jurisprudencia es clarísima. Lo que pasa es que en el Código Penal existen agravantes; es decir, es un hecho más grave el someter u obligar a una persona a trabajo forzoso cuando, además, provienen de actos de trata de personas. Merece una mayor sanción”, enfatiza.

Una encuesta del Instituto de Estudios Peruanos (IEP), realizada en el 2019, reveló que el 44% de los peruanos no comprende qué es el trabajo forzoso y el 17% considera que ha sido víctima de este delito en algún momento de su vida. Debido a este desconocimiento, organismos estatales y organizaciones internacionales coinciden en la necesidad de informar a la población sobre las manifestaciones del trabajo forzoso y otras formas de esclavitud moderna para prevenir su práctica, identificarla y denunciarla.

RPP y CHS Alternativo organizan "Paremos el Trabajo Forzoso", una campaña que busca advertir e informar a la población sobre esas actividades que muchas personas realizan en contra de su voluntad y bajo engaños, intimidación o amenazas. Esta iniciativa tiene como fin, además, brindar información sobre cómo prevenir el trabajo forzoso y cómo actuar frente estos casos.