Trabajo forzoso
Desde que se tipificó como delito en nuestro Código Penal -en enero de 2017- hasta agosto de 2020, se registraron 28 denuncias por trabajo forzoso. | Fuente: RPP

Cuando una persona presta un servicio o realiza alguna actividad en contra de su voluntad y bajo coacción o amenaza de cualquier tipo, se habla de un caso de trabajo forzoso. Aunque no lo parezca, este problema todavía existe en nuestro país y afecta, principalmente, a los peruanos y peruanas que viven en zonas donde el Estado tiene escasa o nula presencia.

El trabajo forzoso está prohibido por nuestra Constitución y por acuerdos internacionales ratificados por el Perú. Sin embargo, no muchos tienen conocimiento del tema, lo que ha contribuido a su normalización: una encuesta del Instituto de Estudios Peruanos (IEP) realizada en 2019 reveló que el 44% de los encuestados no comprende qué es el trabajo forzoso, mientras que el 17% considera haberlo experimentado en algún momento de su vida.

Con la pérdida de empleo durante la crisis de la pandemia, poblaciones vulnerables se podrían ver expuestas a situaciones de trabajo forzoso. Por ese motivo, RPP y CHS Alternativo lanzan la iniciativa “Paremos el Trabajo Forzoso”, orientada a alertar e informar al público sobre esta práctica ilegal.

El gerente general del Grupo RPP, Jorge Abarca, destacó en la Rotativa del Aire que esta es una oportunidad para hacer llegar a los 21 millones de personas que conforman la audiencia de RPP en todas sus plataformas la información necesaria sobre cómo prevenir y hacer frente a una situación de trabajo forzoso.

“[El trabajo forzoso] está vinculado a zonas donde muchas veces el Estado no llega y hay extrema pobreza, pero donde nos están escuchando. (…) Queremos dar una nueva oportunidad a estas personas de conseguir un trabajo decente, que dignifique, y que denuncien a los explotadores de, en muchos casos, niños y madres necesitadas”, afirmó.

Esta forma de explotación laboral está generalmente asociada a actividades como la tala ilegal y la minería informal e ilegal, aseguró en la misma entrevista Ricardo Valdés, director ejecutivo de CHS Alternativo.

Incluso, señaló que, en algunas zonas de regiones como Puno, el trabajo forzoso se encuentra normalizado. “En la mina La Rinconada (Puno), hay un sistema de trabajo forzoso que existe a vista y paciencia de las autoridades: el ‘cachorreo’, donde una persona trabaja gratis 6 días de la semana y se queda con lo producido al séptimo día”, denunció.

Una práctica ilegal

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) establece que, para identificar un caso de trabajo forzoso, necesariamente deben presentarse los siguientes elementos: la realización de un trabajo o servicio, la amenaza de un castigo cualquiera y la ausencia de consentimiento.

De acuerdo con el Ministerio Público, desde que se tipificó como delito en nuestro Código Penal -en enero de 2017- hasta agosto de 2020, se registraron 28 denuncias por trabajo forzoso, con 46 víctimas reconocidas y 38 imputados por este delito.

Los damnificados presentaban más de una condición de vulnerabilidad, siendo la pobreza y la falta de educación los factores más relevantes. Cifras de CHS Alternativo muestran que, principalmente, las víctimas eran hombres peruanos -entre estudiantes (28,3%) y obreros (13%)-, y que las actividades desarrolladas se vinculan a la venta de insumos y/o productos (25%) y a la construcción (25%).

Del total de víctimas, casi la tercera parte habría accedido a laborar sin un engaño o violencia explícita, lo que, para la institución, evidencia cómo la vulnerabilidad lleva al individuo a aceptar remuneraciones y condiciones laborales deplorables o incluso hasta violencia.

Por esa razón, es urgente que las autoridades potencien la fiscalización del trabajo forzoso en todas las regiones del país para lograr erradicarlo, así como los programas de reparación y reinserción social para las víctimas. Solo así, podremos garantizar que los peruanos en situación de vulnerabilidad tengan más opciones de completar sus proyectos de vida sin que ser víctimas de la ilegalidad.

De identificar o encontrarse en una situación de trabajo forzoso, puede denunciarlo a la Línea 1818 del Ministerio del Interior, así como a la comisaría de su localidad, cualquier Fiscalía a nivel nacional o la Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral (Sunafil). En todos los casos, la atención es gratuita, segura y confidencial.

RPP y CHS Alternativo organizan "Paremos el Trabajo Forzoso", una iniciativa que busca advertir e informar a la población sobre esas actividades que muchas personas realizan en contra de su voluntad y bajo engaños, intimidación o amenazas. Esta iniciativa tiene como fin, además, brindar información sobre cómo prevenir el trabajo forzoso y cómo actuar frente estos casos.

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