El dolor une a la gente y te acerca a Dios, explica artista peruana

La trayectoria de la artista y pintora Claudia Talavera es muy original. Pintar arte sacro ha sido una aventura que, según dice, tiene sus costos, ya que no siempre encuentra las puertas abiertas para este tipo de obras. Sin embargo, reconoce que hacer arte religioso es muy gratificante, pues le llegan pedidos muy especiales como experiencias milagrosas, historias familiares de amor y de cómo la fe los acompaña.

Úrsula Delgado

Úrsula Delgado

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Claudia Talavera es una artista y pintora de retratos muy talentosa. Gran parte de su obra es arte religioso. Su gran inspiración es la fe que encontró durante los años que estudió en la Facultad de Artes de la Pontificia Universidad Católica del Perú gracias a su compañero de estudios y luego esposo, el escultor Galahad Ledgard.

Talavera se aventuró trabajar en pinturas religiosas cuando nadie lo hacía. Es consciente del difícil momento que atraviesan los creyentes en una sociedad cada vez con menos fe. “Pareciera que el arte es fácil como un remanso de paz y amor, cuando es un conflicto interno, una batalla de emociones y decisiones”, explica.

Su búsqueda personal como artista ha sido la interpretación del retrato, del rostro y del gesto como expresión. Sobre su obra, la artista comenta: “Me gusta que la gente sepa que existe este tipo de arte, que pueda encontrar un reflejo de su fe con una estética completamente distinta, actual y fresca”.

Fue alumna del colegio católico María Reina en Miraflores. Sin embargo, reconoce haber sido la típica chica que al salir del colegio hizo a un lado su fe. “Es parte importante de cada persona reencontrarse con su fe y construirla de una forma única, no heredada de sus padres ni su familia, sino que responda a sus dudas”, dice.

“Sentía ganas de escaparme a la capilla de la universidad y estar en el rosario”, recuerda Talavera, quien empezó a tener como una rebeldía inversa. “En la facultad nadie hacía arte religioso. Empecé a hacer estas obras grabadas sobre planchas de madera. Generaba curiosidad, empatía y movía emociones”, explica.

El trabajo de Claudia Talavera fusiona un estilo propio de pintar retratos inspirados en el arte moderno, el cubismo y el faubismo como el Sagrado Corazón de Jesús, una de sus obras más solicitadas del proyecto Pintando Vírgenes. | Fuente: Claudia Talavera

“Pude percibir que la gente tiene miedo de hablar y expresar públicamente ciertas cosas, pero en el fondo de su corazón hay un montón de verdades ocultas que valora y atesora. Una de ellas creo que es la religión católica, que de alguna u otra manera ha empapado nuestra cultura y valores en el Perú”, comenta.

“El dolor une mucho a la gente y también te acerca a Dios. Basta una caída, una situación dificil, un cáncer de un hijo, una de esas cosas muy fuertes y de pronto muchas personas terminan de rodillas, volviendo a la fe, buscando cómo rezar de nuevo un rosario”, acota la pintora peruana de 41 años.

Y agrega: “Siento que esa gente que ahora desprecia la religión católica va a tener como una reconstrucción o reparación. Conozco a mucha gente sensible y buena, pero en su niñez y su contexto les han destruido la imagen de Dios, de la virgen María, del catolicismo, la imagen de un buen sacerdote”.

“Más bien, he conocido testimonios de gente que ha pasado por mucho: gente que ha estado en la cárcel, que ha sido violada, que ha tenido muchísimos abortos, que han perdido a un hijo. Es gente que la ha pasado duro y ahora los ves que tienen una sonrisa de felicidad. Esto solamente lo logra Dios”, comenta la artista.

Proyecto Pintando Virgenes

En su juventud, Talavera estaba lejos de la religión. “Yo era una persona que detestaba la iglesia. Me burlaba. Era la típica progresista con muchas ideas contracultura. Hoy puedo decir que tengo un punto de vista particular sobre la religión o política en la sociedad, porque trato de comprender los dos lados”, explica.

Según cuenta, “siempre me ha gustado hacer las cosas diferente. No me gusta hacer lo que todo el mundo hace ni ser llevada por la corriente. Tuve mucho valor para seguir trabajando con mi obra artística religiosa. Me empezaban a hacer pedidos individuales y de a pocos creé la página Pintando Vírgenes”.

“La gente que pide mi arte se siente identificada con mi proceso de trabajo, con la obra en sí y conmigo, con el artista. Ya no es un arte que lo encontraste en una tienda muy linda, sino que es la persona con fe que está detrás de la obra y que trabaja para ti”, señala Talavera, quien es madre de tres hijos.

Finalmente, reconoce que su inspiración es su fe y su deseo que siga creciendo. “Mi obra de arte religoso es como un compromiso que tengo con Jesús, con mi relación espiritual y católica. Siento que ese llamado de ir a anunciar el evangelio es a través de mi obra”, explica. Sigue el trabajo de la artista Claudia Talavera en Instagram: @claudiatalavera.art y @pintandovirgenes

En el 2019, Claudia Talavera pintó los cinco misterios gloriosos del rosario para el salón de los columbarios del cementerio Parque del Recuerdo en Lurín | Fuente: Claudia Talavera

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