No una, sino muchas formas de ser víctima

Hemos homogenizado a las víctimas, cuando en realidad hay subgrupos de ellas que viven formas de violencia muy distintas entre sí

Sabemos que 7 de cada 10 mujeres han sido víctima de violencia (psicológica, física o sexual) de parte de su pareja. Luego de Bolivia, es la cifra más alta en América Latina y El Caribe (Bott, Guedes, Goodwin, & Adams, 2012)*. Es un problema grave y recurrente.

Mi hipótesis es que es justamente esa gravedad y recurrencia de la violencia contra las mujeres ha ocasionado que no profundicemos en entender qué hay detrás de esa cifra. En concreto, nos ha empujado a pensar que todas las víctimas sufren el mismo tipo de violencia (o, en todo caso, muy similar), asumiendo que son homogéneas.

Hemos homogenizado a las víctimas, cuando en realidad hay subgrupos de ellas que viven formas de violencia muy distintas entre sí. Por tanto, dada esta heterogeneidad es más coherente hablar de patrones de victimización. No hay una, sino muchas formas de ser víctima. Son heterogéneas.

. | Fuente: Andina

En un estudio reciente** que realicé junto a mi colega y amigo Hugo Morales nos dedicamos justamente a identificar patrones de victimización en mujeres víctimas de violencia de parte de su pareja. Empleamos una muestra amplia (59,905 mujeres) proveniente de la Encuesta de Demografía y Salud Familiar (Endes).

Nuestros resultados arrojaron cuatro patrones de victimización, que a continuación reseño brevemente.

El patrón de Control Limitado es el de menor gravedad y, al mismo tiempo, el más extendido (45%). Acá, las mujeres únicamente son objeto de violencia psicológica y en particular solo de una forma (celos). La violencia física existió, pero no ha sido reciente. Se ha dado hace más de 12 meses. Esto quiere decir que las agresiones físicas pueden haber cesado indefinidamente o que, más bien, son intermitentes en el tiempo. Por esto mismo, es poco probable que las mujeres en este patrón sean objeto de agresiones severas o que estas violencias escalen.

El segundo patrón lo denominamos Control Extendido. Cubrió al 19% de la muestra. Es similar al anterior, con la gran diferencia que en estos casos se extienden las formas de violencia psicológica reciente (últimos 12 meses). Esencialmente, esa extensión se materializa en conductas de aislamiento de él hacia ella (limitar su contacto con familiares y amigos). La violencia física no ha sido reciente (último doce meses), pero sí se ha dado con anterioridad.

El tercer patrón es el Control Violento Regular. Abarcó al 26% de la muestra empleada. Ahora aparece violencia física reciente que, además, se da con regularidad (sacudones, puñetes, patadas y otras agresiones). Las agresiones físicas son ejecutadas con severidad media a alta. Quizás por ello, hay un “efecto de sustitución” pues las violencias psicológicas disminuyen en intensidad frente al patrón anterior, pero aumenta la violencia física.

El último patrón es el de mayor gravedad y el menos frecuente (9%). Debido a sus características, lo denominamos Control Violento con Riesgo de Feminicidio. El uso extendido de violencia psicológica se combina con el ejercicio muy frecuente de diversas formas de violencia física. Además, la violencia física incluye agresiones similares a cómo son cometidos los feminicidios (estrangulamiento, quemaduras así como amenazas o ataques con cuchillo, pistola u otras armas).

En breve, caracterizaciones de este tipo ayudan a entender las distintas manifestaciones de las violencias y sugerir la adaptación de los servicios estatales de prevención, atención y sanción de la violencia contra las mujeres. Por supuesto, la otra parte de esta ecuación (los hombres agresores) también debe ser estudiada. Pero sobre ello, aspecto que también abordamos en el estudio señalado, comentaré en una siguiente oportunidad.

 

* Bott, S. et al. (2012). Violencia contra las mujeres en América Latina y El Caribe. Análisis comparativo de datos poblacionales de 12 países. Organización Panamericana de la Salud. Disponible en: http://bit.ly/2TvsjWQ

** Hernández, Wilson & Morales, Hugo (2019). Violencia contra las mujeres: Patrones de victimización y tipología de agresores. Lima, Universidad de Lima, Consorcio de Investigación Económica y Social. Disponible en: http://bit.ly/2FCynt6

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