La devolución de patrimonio cultural robado: Un tema pendiente en la Cumbre de las Américas

En los últimos diez años, el Perú ha recuperado más de 6 mil piezas arqueológicas. La reunión de mandatarios en Lima es una oportunidad para establecer políticas de preservación de patrimonio cultural.
Los vestigios precolombinos son los más requeridos por los coleccionistas europeos. | Fuente: RPP | Fotógrafo: Marcos Reátegui

Para entender el problema del robo de patrimonio cultural peruano podemos hacer un ejercicio de imaginación: unos ladrones roban una casa y se llevan un reloj antiguo que pertenece a una familia que lo tuvo durante 5 generaciones. Pasa el tiempo y una tienda de antigüedades lo pone a la venta en otro país. Los miembros de la familia piden al dueño de la tienda que devuelvan el reloj, por ser de justicia, pero le dicen que primero demuestren que les perteneció y que fue robado.

Con mucho esfuerzo se consigue una factura de fines del siglo XIX, época en la que fue adquirida la antigüedad. Regresan a la tienda, pero les informan que "lamentablemente" ya vendieron el reloj. El legado familiar se subastó al mejor postor. Así funciona la repatriación de bienes culturales que fueron sustraídos del Perú.

El negocio de la venta de patrimonio cultural mueble es rentable desde los tiempos de la conquista de América, pero solo entre 2008 y 2016 las casas de subasta más importantes de Estados Unidos y Europa han puesto a la venta más de 7 mil objetos arqueológicos peruanos, según un informe desarrollado por el portal Ojo Público.

La VIII Cumbre de las Américas que se realizará en Lima reunirá a 21 mandatarios, quienes debatirán principalmente sobre economía y lucha anticorrupción. Sin embargo, entre los principios sobre los que se concibió este encuentro se menciona como punto importante la preservación del patrimonio cultural tangible e intangible de cada país.

 

CASOS EMBLEMÁTICOS

En 2010, la casa de subastas Lempertz puso a la venta en su sede de Bruselas (Bélgica) un lote de artículos prehispánicos de distintos países, entre ellos el Perú. El gobierno quiso recuperar los bienes, pero la cancillería belga afirmó que solo se haría la devolución si se presentaban evidencias documentadas de que las piezas le pertenecían, que habían sido robadas, y que existía una causa judicial que las reclamaba. A tres días de la subasta, el gobierno peruano se esmeró en conseguir los documentos pero no fue suficiente. La venta finalmente se realizó.

En América (cuyos representantes precisamente estarán en Lima este fin de semana) existe un caso reciente. En 2011, la Universidad de Yale le devolvió 42 mil piezas al Perú, las cuales habían sido entregadas en calidad de préstamo a Hiram Bingham ─descubridor de Machu Picchu─ en 1911. Después de 100 años las piezas volvieron a casa, luego de intensos trámites del gobierno peruano. Se trató de uno de los casos de repatriación de bienes culturales más emblemáticos de la región.

“La mejor manera de demostrar esto [que alguna pieza arqueológica que aparece en otro país ha sido sustraída del Perú] es a través de un registro nacional. No tenemos un registro nacional actualizado de nuestro patrimonio mueble pero eso también sería imposible porque es vastísimo. Sin embargo no tenemos un estándar generalizado que debe estar alineado con los elementos de la modernidad, como catálogos en línea que sean accesibles públicamente a través de internet”, comentó a RPP Noticias Luis Felipe Villacorta, director del Museo Raymondi.

 

Diversas piezas arqueológicas aparecen cada cierto tiempo fuera del país, cuando ya es muy tarde y están siendo subastadas. | Fuente: Andina

Solo en los últimos diez años, nuestro país ha recuperado más de 6 mil piezas de países como Estados Unidos, Argentina y España. El proceso de recuperación de patrimonio cultural es bastante engorroso, y seguirle la pista a los bienes peruanos es muy difícil.

“Resulta complicado cuantificar la magnitud de los bienes culturales que se encuentran fuera del país ilegalmente. Nosotros nos enteramos de su existencia cuando se presentan remates o se publican libros con esos materiales culturales. Sin embargo, para cualquier proceso de repatriación se exigen documentos que prueben que el artículo es robado, hecho que es difícil de probar porque el artículo es ilegal”, dijo el arqueólogo y descubridor de las Tumbas Reales de Sipán, Dr. Walter Alva.

 

LA OPORTUNIDAD EN LA CUMBRE

Para Walter Alva, la VIII Cumbre de las Américas es la oportunidad perfecta para que los representantes de los países participantes planteen políticas de estado sobre la preservación y repatriación de bienes, pues esta problemática no es solo peruana. “Los acuerdos internacionales no bastan. Hay que sensibilizar”, señala el arqueólogo.

“Considero que la próxima cumbre es el escenario perfecto para generar un convenio de cooperación de todos los países de América para proteger los bienes culturales de nuestros pueblos. Los temas presupuestales deben solucionarse a través de estos convenios, y también es importante generar conciencia en los países que reciben estos bienes [para subastarlos]”, agregó Alva, quien es director del Museo Tumbas Reales de Sipán.

El Perú tiene una historia muy rica que lamentablemente ha estado plagada de saqueos a nuestro patrimonio. Solo gracias a las políticas públicas y la intervención del estado, podremos recuperar lo que nos pertenece y evitar que los huaqueros sigan haciendo dinero con nuestro legado. El Ministerio de Cultura tiene trabajo por hacer.

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