Las Bambas
De continuar la paralización de las operaciones en la unidad minera, se advierte de mayor desempleo para enero del 2022. | Fuente: Andina

En los últimos días se anunció que la empresa MMG paralizó las operaciones de la mina Las Bambas ante los constantes bloqueos del corredor minero, situación que tiene un fuerte efecto económico en Apurímac.

Las Bambas, que contribuye con el 1% del PBI en Perú, brindaba alrededor de S/ 1.5 millones por día en regalías, con las cuales financiaban gran parte de los proyectos de la región.

Estas regalías eran ocupadas en obras para cerrar brechas sociales, las cuales fueron establecidas en el 2017 por la región Apurímac mediante el Plan de Desarrollo Regional. En este se incluían proyectos por más de S/ 1,767 millones.

Sin embargo, hasta la fecha el 50% de los proyectos planteados no se han desarrollado y no podrían cumplirse si Las Bambas cierra definitivamente sus operaciones mineras.

“Son diversos factores que no han permitido que dichos proyectos se completen, entre ellos, la falta de capacidad de gasto de las autoridades en el período antes del 2020. Si unimos a esto el cierre de las operaciones mineras, este 50% de obras que falta concluir simplemente quedará paralizado o no podrá siquiera comenzarse”, comentó David Pastor, presidente del Comité de Construcción de la Cámara de Comercio de Apurímac, al diario Gestión.

El panorama es preocupante para el 2022, pues las autoridades y universidades públicas tenían en cuenta el canon que recibirían por las operaciones mineras.

Entre las obras que están pendientes quedan el Hospital de Andahuaylas, paralizado hace más de ocho años; el Hospital Guillermo Díaz de la Vega; y otros proyectos que implican el asfaltado de vías para dinamizar la agricultura y ganadería.

Por ello, la Cámara de Comercio de Apurímac advierte que de no seguir con las obras públicas, el sector construcción en la región podría contraerse en 30% para el 2022.

Además, se estima que los ingresos del 70% de la población económicamente activa (PEA) de Apurímac dependen de la actividad privada. De ese total, el 30% labora en el sector minero, por lo que evidentemente se vería afectados con el cierre de Las Bambas.