Foto: Difusi

En 1820 y con tan solo 15 años, John Walker dio el primer paso para consolidar la gran dinastía, se hizo cargo del negocio de la familia, un almacén de granos, vinos y whisky escocés. El emprendedor John era conocido por hacer las mejores mezclas de tes y decidió entonces utilizar los mismos principios para la elaboración de whisky, obteniendo un sabor refinado que se distinguía de los demás.

El continuo esfuerzo para crear excepcionales mezclas hizo que su whisky adquiera rápidamente el prestigio, lujo y distinción junto con su especial sabor. Fue así que Johnnie Walker Black Label fue el primer whisky escocés en garantizar que todos los whiskies de la mezcla tuvieran como mínimo 12 años de añejamiento, ratificando su compromiso de calidad en cada botella. Un ejemplo para toda la categoría Premium de whisky.

La botella cuadrada, al igual que la excelente calidad del líquido que contiene, ha caracterizado a Johnnie Walker desde sus inicios. Sin embargo, fiel a su espíritu de progreso, ahora ha evolucionado a este nuevo diseño, cuyas líneas respetan la tradición de la botella original, y al mismo tiempo le dan un aire dinámico y moderno.

La botella es ahora más larga y delgada, con cortes en los ángulos inferiores que forman a la parte superior, más ancha, imitando una figura masculina. Las etiquetas superior e inferior se han rediseñado para ser más elegantes, y por eso también ahora el sello de la Casa Real se vuelve dorado. Por último, el ya conocido caminante ahora se presenta en relieve sobre el vidrio, tomando su correspondiente lugar de importancia en el conjunto. 

El lanzamiento de la nueva botella de Johnnie Walker Black Label se desarrolló en la galería de arte Enlace de San Isidro, y contó con la presencia de diez reconocidos artistas quienes crearon obras inspiradas en el nuevo diseño de la botella así como en su mensaje de progreso personal. Las piezas pudieron ser apreciadas por  los invitados durante todo el evento.

Johnnie Walker, 200 años después de su nacimiento, sigue llevando su mensaje de progreso alrededor del mundo. Presente en más de 190 países, es reconocido mundialmente como un símbolo de excelencia, la primera marca global. Ganador de múltiples premios y galardones, la marca es sinónimo de calidad y progreso, y con cada una de sus variantes acompaña los momentos especiales de sus consumidores para hacerlos únicos.