Hace tres años, un 23 de julio, una de las estrellas musicales más importantes de Inglaterra, Amy Winehouse, fue hallada sin vida en su casa de Londres luego de una lucha sin tregua contra su adicción al alcohol y las drogas.

Aunque aún su muerte lleva un halo de misterio, pues su familia insiste en que no se trató de una sobredosis la causa de la muerte prematura de la artista, lo cierto es que meses después de su fallecimiento reportes toxicológicos terminaron indicando que Winehouse con solo 27 años, murió víctima de las sustancias ilegales.

De acuerdo a declaraciones del padre de la artista, Mitch Winehouse, fue el duro proceso de desintoxicación lo que mató a Amy. "Todo lo que hacía Amy lo hacía en exceso. Bebía en exceso y hacía la rehabilitación en exceso”, relató en una entrevista a un medio inglés.

Tras la muerte de la cantante, su popularidad solo se vió catapultada llevando a su disco “Back to Black” a convertirse en el más vendido de este siglo en el Reino Unido. De acuerdo a información de Official Chart Company, el disco publicado en 2006 vendió 3,25 millones en el Reino Unido y en todo el mundo llegando a superar la barrera de los 15 millones de ejemplares.

Recordemos algunos de los pasajes más duros de la vida de la fallecida cantante.