Ajustarse a la vida como madre soltera ha sido fácil para Jen en parte gracias a su buena relación con Ben. | Fuente: Facebook

Jennifer Garner tomó por sorpresa a Batman. Mientras que Ben Affleck no ha hablado acerca de su divorcio con la prensa, la actriz tomó un camino distinto en el número de marzo de Vanity Fair. Ben tenía cierta reputación de chico malo cuando se conocieron en el set de filmación de la película Daredevil. Sin embargo, Jennifer asegura haber visto el verdadero costado de su media naranja. “No me casé con la gran estrella de cine, me casé con él. Y volvería el tiempo atrás y tomaría la misma decisión. Corrí por la colina con él y lo haría de nuevo. No podría tener estos tres bebés y todo lo que hicimos. Es el amor de mi vida. ¿Qué voy a hacer al respecto? Es la persona más brillante en cualquier lugar, el más carismático, el más generoso”.

Pero al parecer, no todo es positivo respecto a la personalidad de Affleck. “Es simplemente alguien complicado. Siempre digo: ‘Cuando su sol te ilumina, lo sientes. Pero cuando ese sol ilumina otra parte, es muy frío. Realmente puede proyectar una gran sombra”.

Luego de anunciar sus planes de divorcio en junio pasado, fueron muchos los rumores. “Por supuesto que esto no es lo que imaginé cuando corrí por la colina con él, pero es donde estoy. Todavía tenemos que ayudarnos a atravesar esto. Todavía sigue siendo la única persona que sabe la verdad de las cosas. Y yo todavía soy la única persona que sabe algunas de sus verdades”.

El actor Victor Garber, quien ofició la boda en 2005, dijo que las dos estrellas han manejado la separación de la manera más amigable posible. “Con lo difícil que puede ser esto, y lo triste, hay un gran amor entre los dos y eso siempre estará allí”, le dijo a Vanity Fair.

Ajustarse a la vida como madre soltera ha sido fácil para Jen en parte gracias a su buena relación con Ben. Jennifer todavía vive en la casa de la familia en Pacific Palisades junto a sus hijos Violet, Seraphina y Sam, mientras que Ben vive en la casa de huéspedes.  “Sí, es cierto que perdí el sueño de bailar con mi marido en la boda de mis hijas pero deberías ver sus rostros cuando él entra a una habitación. Y si ves a tus hijos amar a alguien de una manera tan sagrada y pura, vas a ser amiga de esa persona”.

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