EFE

Lindsay Lohan y su madre Dina tomaron el último vuelo en el aeropuerto JFK  de Nueva York anoche y viajaron a Los Ángeles después de ser advertida de que se le aplicaría el “se busca” si ella no se presentaba en la corte esta mañana.

Lindsay esperó en su coche en el aeropuerto hasta el último minuto y luego voló en primera clase en American Airlines y aterrizó alrededor de las 12:30 a.m.

El portal TMZ publicó la historia: Lindsay no tenía ninguna intención de aparecer en la corte para ventilar el caso de sus mentiras a la policía y consiguió un certificado de un médico que fue presentado ante la corte, en el que se decía que no podía volar porque tenía una seria infección respiratoria. Pero el portal publicó fotos de Lindsay en plenas compras y fumando en SoHo mismo día en que llegó la nota del doctor a la corte.

Se dice que Lindsay entró en pánico después de que la historia se publicara el martes y comenzó a llamar a todo el mundo para saber si era cierto que el juez probablemente emitiría una orden de detención en su contra si no se presentaba. Las fuentes dicen que Lindsay hasta le suplicó a Shawn Holley - la abogada que ella despidió - para que volviera a tomar el caso, diciendo que no le gustaba su reemplazo, el abogado Mark Heller de Nueva York.

Holley lo dejó bien en claro hace unos días: está fuera del caso, por lo que ahora LiLo depende de Heller, quien claramente comenzó con el pie izquierdo, presentando la nota del médico, junto con un artículo del New York Post que decía que un montón de gente en Nueva York tenía gripe.

Heller tiene otro problema - el abogado que lo patrocinó para comparecer en la corte de California nunca se reunió con él, y es posible que el juez pueda negarle el derecho a representar a Lindsay.

Así Lindsay podría quedarse sin abogado y ya se sabe lo que dicen de una clienta que se representa a sí misma.