Con flores, conciertos, una misa y hasta con una especial oferta gastronómica, los uruguayos conmemoraron hoy el 74 aniversario de la muerte de Carlos Gardel, el ídolo del tango.

Los seguidores uruguayos del "zorzal criollo" depositaron flores e improvisaron un breve concierto ante el busto que recuerda al mítico cantante, que murió en la cumbre de su fama en un accidente aéreo en Medellín (Colombia) en 1935.

Asimismo, en la iglesia de San Agustín se ofició una misa en la que también participaron varios coros y músicos uruguayos que interpretaron algunas de las canciones que Gardel inmortalizó.

En ese mismo barrio se realizará hoy un espectáculo gratuito en el que más de una veintena de artistas y bailarines recordarán la figura del intérprete de "Mi noche triste" y "La Cumparsita".

Entre los homenajes más originales está el del gastrónomo y periodista Hugo García Robles, quien organiza una cena conmemorativa, denominada "La mesa de Gardel", basada en un rastreo histórico de las comidas favoritas del artista.

Según un certificado que se conserva en la alcaldía de Toulouse, Gardel nació el 11 de diciembre de 1890 en esa ciudad del sur de Francia, pero especialistas uruguayos sitúan su cuna en Tacuarembó (centro de Uruguay), lo que es el centro de una gran discusión con sus colegas argentinos que apoyan la historia oficial.

Según informó García Robles, este menú incluirá ravioles y buñuelos de manzana, que Gardel comía en Nueva York y milanesas (filete empanado) "que Gardel comía en el Café Monterrey de Montevideo".

Gardel fue el primero en grabar letras de tango en los años 20.

Su fama pronto saltó a Europa y Estados Unidos, donde tuvo un éxito sensacional y en donde participó en varias películas de cine.

 

EFE