Whitney Houston murió el pasado sábado y las conjeturas sobre su muerte están a la orden del día. Muchos desean saber cómo murió y qué sustancias tenía en el cuerpo al momento de su deceso. Pero de eso, aún se sabrá en 45 días.

Sin embargo, lo que ahora salió a la luz, según informó Fox News, es que la cantante se encontraba en la bancarrota al momento de morir. Ello pese a ser una de las estrellas más lucrativas del mundo del espectáculo.

Whitney Houston vendía decenas de millones de discos y era considerada por la revista Forbes dentro del top 20 de las artistas más poderosas. Pese a sus escándalos, ella facturaba muy bien.

Uno de sus últimos grandes contratos fue el que firmó con Arista Records en el 2001, donde la disquera le colocó en su cuenta unos 100 millones de dólares por la grabación de seis álbumes. Justo en esa década fue cuando cayó en el oscuro mundo de las drogas y el alcohol.

La fortuna de Whitney ya no existe. Ella estaría en la calle si no fuera por la gente que trataba de salvarla. Incluso se rumorea que Houston recibió un millón de dólares de su mentor, Clive Davis, para internarse en un lujoso centro de rehabilitación”, dijo una fuente al referido portal.